En el Almería de Arabia el rival no existe
Del hambre al lujo: el club rojiblanco exige ganar siempre y mirar la Segunda por encima del hombro

Los dos presidentes de Arabia Saudita apuestan por la fortaleza del Almería.
Quedan muy lejos los tiempos de Alfonso García Gabarrón con un Almería al que llegamos a catalogar del ‘hambre’, por lo justo que iba de presupuesto por LaLiga. Con la venta del club y la llegada del poder económico de Arabia Saudita todo ha cambiado y se habla de Primera con propiedad y se entiende la Segunda como un plato menor. El Almería de Turki lo podía todo y ahora con Al-Khereiji lo de estar en plaza de Play Off no convence del todo. Se pide mucho más.
Los rivales han dejado de contar y se mira solo lo que hace el Almería, y siempre por encima del hombro, ya que salvo Las Palmas, nadie tiene un presupuesto mayor en la categoría. Hay que ganar a todos y estar en plaza de ascenso directo, porque así lo pide el presidente, mientras el entrenador va en sentido contrario valorando a los rivales como si fueran de Champions. Para Rubi hay que estar en ascenso directo la última jornada y el presidente suspira por ver a su equipo líder o segundo desde ya.
Los rivales cuentan como las decisiones arbitrales. En Miranda de Ebro con otro colegiado el equipo hubiese jugado contra 10, por la roja que le perdonaron a Carlos Fernández, o contra 9 si hubiese mostrado las cartulinas que se ganaron los jabatos, sobretodo Juan Gutiérrez. El fútbol es un juego de dos y los mejores entrenadores son los que controlan a su equipo y manejan al rival. Son pocos los que lo saben hacer. Ellos dirigen a los grandes del planeta. En Almería Rubi es comedido y suele dirigir con enorme fidelidad a sus criterios.

Cuando llegaba Turki Al-Sheikh al Almería lo cambió todo.
El poder del dinero
El Almería pasó de la precariedad con Alfonso García al poder económico saudí
Exigencia máxima
El club no se conforma con el No dejes de ePlay Off y quiere ascenso directo desde ya
Rubi pide calma
El entrenador valora a los rivales mientras la directiva mira solo hacia arriba
Presupuesto millonario
Solo Las Palmas supera al Almería en inversión dentro de la categoría
Negocio en juego
Al-Khereiji busca recuperar su inversión con un ascenso que no admite fallos
El Almería es el que manda
Por más que le pese al entrenador, tiene en su vestuario a los futbolistas más determinantes de la categoría y no solo porque lo diga el valor de mercado. Son jugadores que aportan un talento y una calidad a los partidos que hacen más fácil la gestión a su entrenador. Los pones a jugar y en cualquier momento se sacan un gol de la chistera. El Almería está por encima de sus rivales la mayoría de los partidos, y no es nada nuevo, porque cuando Turki Al-Sheikh compró el club a Alfonso García, se ponía el punto y final a la precariedad y el pobre se hizo rico. Ya nadie firma un empate cuando del Almería se trata.
El entrenador va en sentido contrario
Seguro que habrán notado que Rubi no es de la misma opinión y cada rueda de prensa previa a los partidos se saca de la chistera los mejores calificativos para el equipo rival por si se la pega su Almería. Es muy dado a ponerse la venda antes de la herida y si llega el batacazo siempre quedará que lo había anunciado. No se acostumbra a ser el entrenador del gran favorito, y le honra ese no mirar por encima del hombro a los contrarios. La humildad gana partidos y el catalán es muy respetuoso con la profesión y con los contrarios, pero tiene la mejor materia prima en su vestuario. No lo debe de olvidar a la hora de competir.

Al-Khereiji es un presidente más cercano al club que el ministro Turki.
La Segunda se le ha quedado pequeña
Cuando Rubi firmaba por el Almería era para ascender al equipo de forma exprés ya que tenía por delante un Play Off donde no lograba el objetivo. Lo hizo de carambola y hasta dirigió al equipo en Primera y salvó la categoría. Se marchaba y se tomaba un año sabático para volver con toda la fuerza que te da un contrato de tres años para conseguir un gran objetivo. Rubi ya no es un mero entrenador que entra en la cuerda floja por una mala racha. Forma parte del entramado del nuevo Almería. Tiene voz y voto y se le consultan todas las decisiones. Se sabe bien valorado y atado.

Para un presidente inversor el dinero cuenta.
Hay muchos millones en juego
En este Almería que no mira a sus rivales, nadie debe de olvidar que cada partido hay que ganarlo porque así lo manda su presidente. De haber logrado el ascenso la pasada temporada, Mohammed Al-Khereiji hubiese realizado el negocio del siglo ya que habría recuperado todo el dinero invertido en la compra de la entidad a Turki Al-Sheikh. Estamos ante un presidente que vive muy de cerca todo lo que se mueve dentro y fuera del campo y no esconde su condición de inversor. Los rivales cuentan más para el entrenador que para la dirección del club, que no repara en gastos para que su equipo sea el más grande de la Segunda. El préstamo de 30 millones que ha salido del bolsillo del presidente es el mejor indicativo del poder de un Almería que sigue mirando por encima del hombro a los contrarios, por mucho que le pese a su entrenador.