No cabe más fútbol en esta imagen
Guillermo Blanes y Eusebio Navarro siguen soñando cantera

Eusebio Navarro y Guillermo Blanes, toda una vida de fútbol en estado puro.
No todos vamos a tener su suerte. Pocos salen adelante y se lo ha currado cada minuto de hospital. Es como un niño de dos años, pero con la sabiduría de toda una vida. Hace gala de su lema en la vida: “leña al mono” (que quiere decir trabajar) y cuando del Almería se trata “voy a muerte por mi club”. Su sueño de aglutinar a todas las canteras de la provincia en beneficio del club representativo sigue latente, y desde la distancia ejerce su mandamiento de fundador del club para dejar huella en los clubes modestos. Se prodiga en el cierre de temporada de los equipos base y lo mismo está en Roquetas con Gabriel Amat que se codea con Darwin Núñez en la Escuela EDA o es la estrella en la clausura de la temporada de uno de los clubes que más quiere: Los Molinos. Su fútbol no es de este mundo y le ha dado tanto a su Almería que le toca disfrutar un poco en su nueva vida. Porque Blanes hace bueno el eslogan y nunca se rinde.
Volver a abrazar a Eusebio Navarro, el eterno presidente de Los Molinos, tiene un valor incalculable para un hombre del fútbol. No es un presidente más, porque tiene mucha culpa de la grandeza que ahora vive la provincia, gracias a la labor que ha desempeñado en un club de barrio. Es muy difícil juntar tanto fútbol en una imagen y si ellos empiezan a hablar: hemos terminado señores, lo saben todo y tocaría escuchar. Me comentaba Guillermo que: “Estoy disfrutando ahora como nunca. Antes no me daba tiempo y ver a la ilusión de los niños y los directivos no tiene precio”. Si le llaman va, porque se ha perdido muchos grandes momentos y ese sueño suyo de cantera sigue presente. Nadie como él supo unir a los clubes de la provincia para ayudar a su Almería “pero aquello duró poco”.
Guillermo Blanes
El fundador del Almería no deja de ser un enamorado de su tierra y de sus gentes. Toda una vida detrás de un mostrador viendo pasar los grandes momentos. Su contacto con la gente era el oxígeno que necesitaba y su afán de lucha le salvó la vida. No fueron los médicos (que también) eran las ganas de vivir las que le han dado una segunda oportunidad y no se lo quiere perder. Lo hizo todo y bien. Quiso apostar por el fútbol sala y salía campeón su Grupo Deportivo Blanes con los mejores jugadores de la historia. Decidió ayudar al fútbol grande y fundó un Almería porque al Poli no había por donde cogerlo de tantas deudas. Hizo la SAD del club y hasta donde le llegó el dinero aguantó dando la cara detrás de un mostrador donde se gestaron las mejores plantillas y recibía por igual elogios y críticas de su club. Blanes, nunca dejará de ser el fundador y el Almería le duele como a pocos. Lo quieren mucho en la nueva propiedad y se le consulta. Se siente halagado.
Todos por los niños
- Eusebio Navarro y Guillermo Blanes siempre fueron de la mano
- Los Molinos firmó el primer convenio de cantera con el Almería
- El fundador del Almería le tuvo como un club aliado
- Eusebio Navarro puso una 'fabrica' de fútbol y educación
- Almería se rinde a dos hombres que lo dieron todo por el fútbol

Matías Flujas, ahora presidente de Los Molinos, junto a dos leyendas del fútbol.
Eusebio Navarro
Son palabras mayores los Navarro en Los Molinos y en el fútbol de Almería. Uno no sabe si quedarse con el presidente o con el entrenador. Unos son de Eusebio y otros de Pepito. Forman parte de la historia de un club de barrio que se puso por sombrero el fútbol nacional, haciendo pasar por su campo a los grandes de España. Hicieron de su club una de las mejores canteras de España y formaron a futbolistas que pudieron comer del balón. Eusebio era el padre de todos los niños y Pepito el entrenador de moda, que sabía donde había una estrella para apostar por ella. Ahora le toca a las nuevas generaciones seguir la estela y, Matías Flujas (de la familia), preside el club. Solo los Navarro saben lo que cuesta hacer soñar a miles de niños a lo largo de su carrera. Cada uno en lo suyo tienen mucho que contar y Almería mucho que agradecerles. Los Molinos llegó a ser cantera del Almería Club de Fútbol y sus instalaciones las utilizaba el club que fundó Guillermo Blanes.
La nueva vida
Le ha costado mucho salir del Hospital Universitario Torrecárdenas como para quedarse encerrado en casa con toda la vida que le queda. No mira más lejos de mañana (por si las moscas) y Dios le ha dado el privilegio de tener la mente en plenitud para los negocios y para el fútbol. No ha desconectado de la empresa a la que acude cuando puede a saludar a sus empleados que tanto lo quieren, y cuando del Almería se trata es el primero, o si le llaman los clubes canteranos no se lo pierde porque cree en ellos. Se prodiga por los campos y siempre con su mano derecha Manolo García en el Mediterráneo disfrutando del Almería que hicieron en 24 horas. No hay distancias entre la nueva propiedad del club y un Guillermo Blanes al que todos llaman: “presidente”. Y así seguirá mientras la vida le siga regalando un día más. Ha merecido la pena tanta lucha por la familia, la empresa y el fútbol. Blanes, no se ha ido y ha vuelto con más fuerza para seguir disfrutando de un Almería que le apasiona y al que quiere con locura.
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