UNO A UNO: Suspensos de todos los colores
El análisis del once del Almería en la Copa del Rey

Ramazani en una de las jugadas del partido.
Fuoli (7). Comenzó algo dubitativo y sin transmitir seguridad pero fue ganando en confianza y terminó parando lo parable. En los goles nada pudo hace..
Arnau (4). Es un jugador con visión de juego y colocación en el área rival, pero de lateral nada tiene. Lo intentó pero con poco éxito. Pozo (71’).
Kaiky (-). Su por actuación desde que vista la elástica rojiblanca. El fallo garrafal que propició el primer gol local le sacó del partido y no se recuperó. Retratado en el segundo gol.
Chumi (-). Alarmante falta de contundencia que propició segundas jugadas y acciones individuales de los locales. Desconocido y desaparecido.
Centelles (-). Evidenció una alarmante falta de forma. Casi nunca le ganó la posición al rival y salió perdedor en todos los duelos individuales.
Eguaras (5). Intentó poner orden pero no logró que su equipo saliera de la anarquía para ser superado por un rival infinitamente mejor.
Samú (5). Fue el único jugador almeriense que le disputó la pelota a los gallegos con la misma intensidad que ellos. Pulido le tomó la matrícula y fue sustituido. Gui (45’).
Ramazani (7). Desparecido en la primera mitad apareció en la segunda para ser el mejor de los almerienses. El palo impidió que marcara en una gran acción.
Portillo (4). Intentó poner orden en el juego de los suyos tomando las decisiones idóneas en cada ocasión. No siempre lo logró. Embarba (80’).
Lázaro (-) Sus apariciones se vieron marcadas por una sucesión interminable de errores y por su poca o nula implicación. El Bilal (57’).
Sousa (-). Ha vuelto a demostrar que no es el delantero que necesita un equipo de Primera. Perdedor en todos los duelos y sin remate. Melero (80’).