Luz verde al ensayo clínico que podría salvar la vida de Alejandro, el niño de Almería con un cáncer devastador
La aprobación permite iniciar en España un ensayo pionero con un adenovirus diseñado para destruir células tumorales en niños con DIPG

El ensayo clínico contra este tipo de cáncer cerebral será por fin una realidad a partir de ahora.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha autorizado este miércoles la realización del ensayo clínico que podría salvar la vida de Alejandro, un niño de nueve años de Taberno, y de otra treintena de pacientes españoles que aguardaban esta decisión como última opción para sobrevivir a su enfermedad: un tipo de cáncer cerebral de extrema gravedad.
Alejandro y el resto de afectados, en su gran mayoría también niños, están diagnosticados con un glioma difuso intrínseco de tronco (DIPG), un tumor cerebral infantil altamente agresivo, inoperable y sin tratamiento curativo en la actualidad. Se origina en el tronco encefálico, afecta sobre todo a menores de entre cinco y diez años y presenta una esperanza de vida media inferior a los dos años. Es una enfermedad devastadora que golpea con especial dureza a los más pequeños.
Este ensayo clínico pionero será realizado por la Clínica Universidad de Navarra y un hospital de los Países Bajos. El objetivo es determinar si la administración intratumoral de DNX‑2401 —un adenovirus oncolítico diseñado genéticamente para replicarse específicamente en células tumorales con vías de retinoblastoma (RB) anómalas y destruirlas sin afectar a las células sanas— resulta eficaz para tratar tumores cerebrales de alto grado recurrentes y refractarios en niños y adultos jóvenes. También se evaluará la seguridad de este virus.
El proyecto nace de la necesidad de encontrar enfoques terapéuticos novedosos y alternativos que permitan mejorar tanto la calidad de vida como la supervivencia de estos pacientes, que hoy rara vez superan los dos años desde el diagnóstico.
En los últimos años, la viroterapia oncolítica ha emergido como una estrategia prometedora, dado que actúa exclusivamente sobre las células tumorales a la vez que activa el sistema inmunitario del paciente. Esa es la esperanza de las familias: que este tratamiento represente, por fin, una oportunidad real para los niños que padecen este agresivo cáncer.
Contrarreloj
La escasísima esperanza de vida había convertido las reivindicaciones de la familia de Alejandro para acelerar el proceso en una auténtica carrera contrarreloj. “Cada día es la vida”, advertía a este diario Trinidad Carmona, tía del pequeño.
De hecho, la familia se desplazó este lunes a la sede de la AEMPS para reclamar en persona la agilización de los trámites. Esa presión podría haber influido en la rapidez con la que una comisión ética externa a la agencia ha dado finalmente luz verde al ensayo.
La familia ha agradecido profundamente que la decisión se haya tomado esta semana, aunque considera que deberían existir “protocolos más específicos y, sobre todo, menos burocráticos en casos como este, con cánceres infantiles tan agresivos como el DIPG”. “Un día más de gestión es un día menos de vida para estos niños. Desde el entendimiento humano no podemos concebir que se queden vidas por el camino pendientes de trámites sanitarios. Sabemos que son conscientes de la urgencia, pero la realidad es que la burocracia es una barrera para acceder a nuevos tratamientos”, añaden.
También han querido reconocer y agradecer a la Fundación Martín Álvarez Muelas el esfuerzo y el trabajo incansable de acompañamiento a las familias diagnosticadas con DIPG. En buena parte gracias a esta asociación, que ha aportado recursos económicos, este ensayo se ha convertido ya en una realidad y en todo un hito histórico para loa afectados. A partir de ahora comenzará la fase de reclutamiento de los participantes, entre los que se encontrará Alejandro.
La familia agradece igualmente el apoyo y la colaboración de los ayuntamientos de Albox, Taberno, Fines, Macael y de todas las iniciativas particulares que han realizado un gran esfuerzo en la recaudación de fondos para el ensayo clínico de virus oncolíticos.