Más de 12.000 almerienses padecen de incontinencia fecal
Almería inaugura una delegación de la asociación nacional ASIA, que agrupa a pacientes con esta enfermedad

El Hospital Torrecárdenas ha acogido este miércoles la I Jornada sobre Incontinencia Fecal.
Los especialistas estiman que en la provincia de Almería existen más de 12.000 personas afectadas de incontinencia fecal, una enfermedad altamente incapacitante que implica la pérdida del control voluntario sobre la evacuación de gases o heces y que afecta severamente la calidad de vida, al provocar aislamiento social, depresión y vergüenza. Todo ello la convierte en una enfermedad invalidante, tanto laboral como personalmente.
Estas son estimaciones, puesto que en la actualidad todavía no existen registros oficiales del número de pacientes, como señalan los propios expertos, entre los que se encuentra el cirujano Francisco Rubio, coordinador de la Unidad de Cirugía Colorrectal del Hospital Universitario Torrecárdenas, donde este miércoles se ha celebrado la ‘I Jornada Informativa sobre Incontinencia Fecal'.
El evento, organizado por la Unidad de Coloproctología del hospital y la Asociación para la Incontinencia Anal (ASIA), se ha celebrado con el objetivo fundamental de romper el tabú “sobre una patología que afecta profundamente la calidad de vida de muchas personas, pero de la que apenas se habla, como explica la presidenta de ASIA, Angels Roca, afectada por esta enfermedad desde hace 27 años.
En el transcurso de esta jornada también se ha inaugurado la decimoséptima delegación local de la asociación en España, que en Almería estará presidida también por una paciente, María Rodríguez, y contará con la ayuda y colaboración del personal médico de Torrecárdenas.
Según el doctor Rubio, la incontinencia fecal es una enfermedad aún muy desconocida, a pesar de que afecta a un porcentaje muy elevado de personas, sobre todo en mayores de 70 años, puesto que según las estimaciones científicas realizadas, se calcula que la padecen un mínimo del 16% del total de población en esta franja de edad.
Sube en función de la edad
El cirujano de Torrecárdenas señala que el número de personas afectadas por la enfermedad sube en función de la edad, de forma que, según sus datos, hasta los 30 años la padece un 3% de la población, porcentaje que sube hasta el 16% en mayores de 70, mientras que entre los mayores institucionalizados -ingresados de forma continua en centros especializados- se eleva al 50%.
Francisco Rubio destaca que con jornadas como la celebrada en Torrecárdenas se trata de dar visibilidad a una patología “que afecta mucho a la calidad de vida y que provoca el aislamiento social, por el miedo a salir a la calle de quienes la padecen. Es muy importante que estas personas pierdan el miedo a ir al médico”, dice.
Y es que, según apunta Angels Roca, los afectados por este problema pueden tardar incluso años en acudir a profesionales por miedo o vergüenza, lo que implica su “aislamiento social, laboral e incluso sexual”.
De ahí a la importancia de que quienes lo padecen conozcan los muchos recursos y tratamientos que existen en la actualidad para combatir la patología. “Yo misma, gracias a estos tratamientos, puedo llevar una vida totalmente normal”, afirma la presidenta de ASIA.
En su caso, la incontinencia fue provocada por un parto, una de las causas más frecuentes de esta dolencia, que también puede estar motivada por cuestiones neurológicas, cirugías derivadas del cáncer, o factores congénitos, entre otras.
Los tratamientos
Durante la jornada en Almería también se ha informado de los tratamientos, que pueden ser básicos -aunque también altamente efectivos- , en su mayor parte higiénicos y dietéticos que pueden facilitarse en la Atención Primaria, o mucho más complejos que se aplican en hospitales, como la neuroestimulación del nervio tibial posterior, que no obstante es mínimamente invasivo y que usa corrientes eléctricas de baja frecuencia; o la neuroestimulación de raíces sacras, que es la técnica más avanzada en la actualidad y consiste en la aplicación de un electrodo que utiliza impulsos eléctricos suaves y regular los nervios encargados del control de la vejiga y el intestino para controlar la incontinencia.
Este tratamiento, también poco invasivo, es el que a día de hoy está recibiendo la propia Angels con gran éxito, después de más de 10 años sin encontrar uno realmente efectivo. “Si yo hubiera sabido antes de la infinidad de recursos que existen, esta enfermedad no me habría afectado tanto, puesto que en un principio llegué a dejar de hacer vida social e incluso mi trabajo”, se lamenta.
De ahí a que haya decidido dedicarse en cuerpo y alma a dar visibilidad a esta enfermedad y a informar de los remedios que existen, que ya son por fortuna muchos y además muy efectivos.