La Voz de Almeria

Educación

Las familias de Almería tienen hasta el 27 de octubre para dar un paso importante en la educación de sus hijos

Se podrá votar telemáticamente a través de iPasen o utilizar el sistema de doble sobre mediante el alumnado

Elecciones al Consejo Escolar en el año 2000.

Elecciones al Consejo Escolar en el año 2000.La Voz

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Han pasado ya 40 años desde que las familias comenzaron a participar en los Consejos Escolares, un derecho que llegó después de las movilizaciones de madres y padres que reclamaban formar parte de la educación de sus hijos.

Sin embargo, cuatro décadas después, la participación ha descendido hasta alcanzar cifras que FAPACE, la Federación de Asociaciones de Familias del Alumnado de Centros de Educación Pública de Almería, considera preocupantes y que han llevado a la entidad a realizar un llamamiento coincidiendo con las próximas elecciones a estos órganos el próximo 17 de noviembre.

Desde la federación recuerdan que cualquier padre o madre puede presentar su candidatura hasta el martes 27 de octubre. Las AMPAs desempeñan un papel fundamental en este proceso, facilitando la presentación de candidaturas, colaborando en las campañas, difundiendo información y ayudando a las familias a ejercer su derecho al voto. Para apoyar esta labor, FAPACE pone a disposición de las asociaciones diferentes materiales informativos.

Una de las principales facilidades que existen actualmente es la posibilidad de votar de manera telemática a través de iPasen, sin necesidad de desplazarse al centro educativo. También se contempla el voto mediante el alumnado, utilizando el sistema de doble sobre.

Para ello, las familias deben marcar la papeleta con las candidaturas elegidas, introducirla en un sobre sin ninguna marca y cerrarlo. Posteriormente, este debe colocarse dentro de un segundo sobre junto a una fotocopia del DNI. Una vez cerrado, debe firmarse de forma manuscrita y legible, atravesando la solapa, y entregarse a la dirección o secretaría del centro.

Estas facilidades llevan a FAPACE a considerar que actualmente “no existen excusas logísticas, sino una profunda necesidad de pedagogía social”. La federación entiende que el verdadero reto ya no se encuentra en las dificultades técnicas para participar, sino en recuperar una cultura de implicación de las familias en los asuntos educativos.

En este sentido, desde FAPACE señalan que “resulta paradójico que en la era de la hiperconectividad, donde las familias están permanentemente conectadas e informadas a través de una pantalla, el canal oficial de toma de decisiones en los centros educativos de nuestros hijos e hijas languidezca por falta de uso”. La federación considera necesario recuperar el interés por estos espacios, que permiten a las familias intervenir directamente en cuestiones relacionadas con la organización y el funcionamiento de los colegios e institutos.

Según explica, cuando la representación de las familias desciende hasta niveles mínimos, se pierde una perspectiva importante en decisiones relacionadas con la gestión de los presupuestos, la aprobación del proyecto educativo o la convivencia diaria del alumnado.

Por ello, FAPACE insiste en que el Consejo Escolar debe entenderse como algo más que un órgano administrativo. “El Consejo Escolar no es un mero trámite burocrático; es el Parlamento del centro”. Por ello recuerda la importancia de que las familias conozcan sus funciones y participen activamente en las decisiones que afectan a la educación de sus hijos.

Las AMPAs y las federaciones continúan trabajando para impulsar esa participación, facilitando candidaturas, simplificando los procesos y proporcionando información a las familias. Sin embargo, desde FAPACE recuerdan que la decisión final corresponde a cada madre y cada padre, tanto a la hora de presentar su candidatura como de ejercer su derecho al voto.

La federación concluye su llamamiento recordando que votar, ya sea presencialmente el 17 de noviembre, a través del teléfono móvil o mediante el sistema de doble sobre, supone mucho más que cumplir con un trámite. Se trata, en sus palabras, de “un ejercicio de responsabilidad cívica y el mejor ejemplo democrático que podemos dejar a las futuras generaciones. Cuarenta años después, la tiza y la voz siguen estando en nuestras manos”.

tracking