Salvador Oyonarte, el almeriense que sobrevivió a la muerte para crear una ONG para ayudar a los niños
Transformó su agradecimiento por sobrevivir al accidente en un proyecto que enseña valores a niños y apoya a familias

Salvador Oyonarte, sostiene el cartel de la futuro ONG en un primer encuentro para presentar el proyecto.
Una mesa alrededor de un arroz recién hecho es un escenario que invita a la sonrisa, y más si se acompaña de un propósito tan noble como volcarse en favor de la infancia. Mientras en los altavoces suena el éxito de los ochenta “Wonderful Life” de Black, Salvador Oyonarte, en una primera toma de contacto, comparte con un grupo de empresarios y miembros de la sociedad civil almeriense un proyecto inspirado en la letra del artista británico: “Una Vida Maravillosa”.
Un proyecto que encarna el deseo de remangarse y aportar un granito de arena para ayudar a los más pequeños. La idea de la ONG nació de un instante en el que la vida y la muerte se cruzaron de manera inesperada. En 2004, mientras conducía desde Granada en un día lluvioso, Salvador sufrió aquaplaning y su coche fue impactado por un camión. Contra todo pronóstico, salió totalmente ileso. “Ese momento me hizo darme cuenta de que tenía que hacer algo con mi vida”, recuerda.
Ese accidente no solo le salvó la vida, sino que le ofreció una segunda oportunidad y un propósito claro. Reflexionó sobre su misión en el mundo y comprendió que debía dedicar su energía a quienes lo necesitasen, especialmente a aquellos que enfrentan vulnerabilidad o carecen de oportunidades. Así nació la convicción que hoy guía a “Una Vida Maravillosa”: servir, educar y acompañar a los más pequeños, transformando la gratitud por su supervivencia en acciones concretas que impacten la vida de otros.
Objetivos
Para Salvador, la ONG es mucho más que un proyecto social: es una plataforma de ayuda integral para niños y familias. Su filosofía se centra en ofrecer apoyo educativo, psicológico y social, combinando formación en valores, acompañamiento y asistencia directa, todo sin pedir dinero a los beneficiarios. Como explica Salvador.
‘Una vida maravillosa’ aborda tres áreas principales: educación y valores: talleres y cursos para niños y padres sobre actitud positiva y formación en valores. Apoyo psicológico y social: acompañamiento para fortalecer la autoestima y la resiliencia.
Salud y asistencia: colaboración con entidades internacionales para atender necesidades básicas de menores en situación de vulnerabilidad.
Talleres en colegios
Aunque aún está en su punto de partida, Oyonarte, tiene grandes expectativas con el proyecto, “queremos ser un referente en Almería, Andalucía, España y Europa. y no ha perdido el tiempo y ya ha acerado esta iniciativa en su propia comunidad. De acuerdo con él, ‘Una vida Maravillosa’ ha llegado a un acuerdo con el Colegio Blas Infante de Aguadulce para impartir talleres gratuitos pensados tanto para niños como para padres.
Estos encuentros, que aceptarían aportación voluntaria de los participantes, no solo buscan transmitir conocimientos, sino también enseñar valores, fomentar la actitud positiva y acompañar a cada participante en su desarrollo personal. Como subraya Salvador: “la ONG busca crear un espacio seguro y enriquecedor, donde la comunidad local pueda crecer, aprender y apoyarse mutuamente, reflejando la esencia del proyecto: servir, educar y acompañar a los más pequeños desde la cercanía y la solidaridad”.
Una compañera de viaje
Según Oyonarte, un pilar fundamental de “Una Vida Maravillosa” es la colaboración de Carmen Rábago, escritora de libros infantiles y creadora de audiolibros enfocados en la enseñanza de valores. Su experiencia y sensibilidad educativa aportan al proyecto una dimensión formativa profunda. Salvador Oyonarte destaca su compromiso absoluto: “Carmen está al 100% con el proyecto. Su trabajo nos permite estructurar contenidos que enseñan valores, fomentan la actitud positiva y ayudan a los niños a crecer como personas resilientes y responsables”.