Fina de Granada: “En Sevilla debuté con ‘Cuna cañí’, ese era mi gran éxito. Allí fui la máxima figura”
Fina Fernández es una cantaora conocida artísticamente como Fina de Granada.

Fina de Granada, Lola Flores y Juan Luis de la Rosa, invitados a la boda de Carmina Ordóñez y Paquir
Fina de Granada recuerda sus años de oro como cantaora y sus amigas como Lola Flores y los contratos que le hicieron el Príncipe Gitano o Rafael Farina, recorriendo toda España, Francia, Portugal y Marruecos.
Fina Fernández, artísticamente Fina de Granada, ¿de qué época hablamos?
Desde el año 1950 hasta 1959, año que me casé.
Con tu arte te recorriste buena parte de la geografía nacional
Sí, además de Portugal, Francia y Marruecos.
¿Qué recuerdas de aquella época?
Recuerdo cosas muy buenas y satisfactorias. Cuando fui a Portugal fui sola. Fui contratada en un teatro. Después me contrató el Príncipe Gitano, estuvimos recorriendo Marruecos, que entonces era francés. El siguiente en contratarme fue Rafael Farina y estuvimos en Francia. Fue maravilloso. Son recuerdos que no los podré olvidar nunca.
¿El mundo del artista de antes era duro?
Era muy duro. Había mucha gente muy buena y en directo, sin playback, ni los medios que hoy existen.
Te retiraste en un momento importante de tu carrera
Me casé y me retiré cuando estaba en toda la cresta. Se me cruzó el torero, Juan Luis de la Rosa, me puso la muleta delante y dije: pues por aquí paso yo. Actualmente vivo en Alicante, pero yo como tengo el gusanillo de Almería, he dicho que el día que falte, me incineren y me echen al mar de Almería.
Conviviste con las grandes artistas
He sido amiga de Lola Flores, Rafael Farina, Manolo Caracol, Carmen Sevilla, Paquita Rico, Celia Gámez, entre otros muchos.
¿Cómo era Lola Flores como amiga?
Lola era muy grande. Si era buena en el escenario, fuera era mucho mejor. Era un ser de las que ya no hay. Soy muy creyente y cuando una mujer está embarazada, Dios le pone el dedo encime y dice ‘vete pa bajo que ya vas bien’ y eso le pasó a Lola Flores. Era el genio de los genios. Fuera de los escenarios había que echarle comida aparte. No podía ver una pena a su lado, se compadecía de todo el mundo.
¿Y Rafael Farina?
En una ocasión me dijo: ‘Gitanita, hoy estoy mal de la garganta’, y yo le decía, pero si eso lo dices siempre. Salía al escenario, cantaba el primer fandango y acababa con el cuadro. Eso era increíble. Tenía un poderío en las cuerdas vocales como no he conocido a nadie.
¿Qué tema consideras tuyo?
Cuna cañí. El día que debuté en Sevilla la canté. Ese era mi éxito. Allí fui la máxima figura. De Sevilla me llevaron a Barcelona, Madrid, volví a Sevilla, Canarias. Recorrí toda España y debuté en Valencia.
¿Vivimos una segunda etapa de oro del flamenco y de la canción española?
Sí, pero modernizado. El resurgir total de la copla no ha llegado porque no hay autores como los de antes. Hoy en día, la única que sabe andar el escenario, manejar la bata de cola y llegar al público se llama Isabel Pantoja. Otra que también es buena y ha cambiado de estilo es Pastora Soler. Rocío Jurado era otra que llevaba el sello puesto.
¿Tus ídolos?
Concha Piquer y Lola Flores. Concha tenía en la garganta las alas de San Miguel. Doña Concha en Sevilla era el máximo. Era la dueña y señora de la canción española.