Admistia Internacional acusa de "doble moral" a Eurovisión por no vetar a Israel
Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, considera que el Festival traiciona sus valores, que “incluyen la libertad frente a la intolerancia, el discurso de odio y la discriminación”.

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Amnistía Internacional ha criticado con dureza la decisión de la Unión Europea de Radiodifusión de mantener a Israel en Eurovisión, al considerar que la medida supone “un acto de cobardía” y una “flagrante doble moral” frente al trato dispensado a Rusia. La secretaria general de la organización, Agnès Callamard, ha lanzado estas declaraciones justo antes del arranque de la 70ª edición del certamen, que se inaugura hoy 12 de mayo en Viena.

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Callamard sostiene que la UER ha preferido ofrecer a Israel una plataforma internacional en lugar de enviar un mensaje claro sobre las consecuencias de sus acciones contra la población palestina. A su juicio, esa decisión contradice los valores que Eurovisión dice representar, como la libertad frente a la intolerancia, el discurso de odio y la discriminación, y además desoye las protestas de sus miembros de España, Irlanda, Países Bajos, Eslovenia e Islandia, quienes se retiraron del concurso debido a la participación de Israel. “En definitiva, la UER ha traicionado a la humanidad”, ha añadido la secretaria general de Amnistía Internacional.

Representantes de Israel en la última edición de Eurovisión.
También ha denunciado que la presencia de Israel en el festival sirve para desviar la atención sobre la situación en Gaza y sobre el genocidio que se está llevando a cabo en los territorios palestinos. En su opinión, música y espectáculo no deberían servir para ocultar las acusaciones de genocidio, ocupación ilegal y apartheid que la organización atribuye al Estado israelí.
En ese sentido, Callamard ha recordado que distintos organismos internacionales han condenado repetidamente a Israel por violaciones de derechos humanos durante décadas. Su mensaje final ha sido tajante: no se debe permitir que el glamour de Eurovisión tape el sufrimiento palestino ni la gravedad de las actuaciones israelíes, y la impunidad, ha dicho, es inaceptable.