La promesa que le hizo Sonsoles a su padre antes de morir
Sonsoles desvela cuál fue la petición que le hizo su padre, Fernando Ónega, cuando ya estaba muy enfermo.

Sonsoles Onega con su padre, Fernando Onega.
Sonsoles Ónega sigue atravesando uno de los momentos más delicados de su vida mientras consolida su posición como una de las grandes figuras de la televisión vespertina. La presentadora de Antena 3, al frente de Y ahora Sonsoles, acaba de publicar Llevará tu nombre y estos días lo presenta en El Hormiguero, en plena digestión del golpe más duro que ha sufrido recientemente: la muerte de su padre, el periodista Fernando Ónega, fallecido a los 78 años.

Sonsoles Onega.
La noticia del fallecimiento de Fernando Ónega sacudió al mundo de la comunicación el pasado 3 de marzo, y la familia recibió entonces una enorme ola de cariño de compañeros y profesionales, algo que la presentadora y sus hermanos han agradecido públicamente. Sonsoles, al regresar a su programa tras el duelo, quiso dar las gracias a todos los que se habían volcado con ellos: “Gracias a todos los que habéis sentido la muerte de mi padre”.
Aunque ha pasado un tiempo, la comunicadora sigue muy conectada emocionalmente con su padre. En una entrevista en esRadio con Federico Jiménez Losantos, explicó que la mejor herencia que le dejó fue animarla a dejar de fumar cuando él ya estaba muy enfermo y tenía graves problemas respiratorios. “Es la mejor herencia que me ha dejado mi padre. Dejé de fumar un 20 de diciembre viéndole seriamente comprometido en su respiración”, relató, vinculando esa decisión al deterioro que vio en él.

Sonsoles Ónega
«Sin el tabaco no puedo escribir»
Ónega también reconoció que abandonar el tabaco no le está resultando sencillo y que su rutina creativa se ha visto alterada. “Lo del tabaco es una cosa terrorífica y he decidido dejar de fumar”, explicó, antes de confesar que le cuesta mucho sentarse a escribir sin el cigarro de siempre. “No puedo escribir. Sé que volveré a escribir porque indudablemente los libros no los ha escrito un cigarro... El cigarro no me va a devolver a mi padre, es evidente, hay que razonar esta cosa del tabaco, pero me está costando horrores”, admitió.
Para sobrellevar esa ansiedad, la autora ha buscado refugio en el café, un sustituto imperfecto pero que le ayuda a sostener el hábito de la escritura en esta etapa de duelo. Entre la promoción literaria y el recuerdo permanente de su padre, Sonsoles Ónega afronta así una etapa marcada por dos fuerzas opuestas: el éxito profesional y una pérdida personal que sigue muy presente en su día a día.