Los morancos se pasan con Jorge Javier: "Guiña un ojo y se le abre el culo"
En su visita a El Hormiguero estuvieron haciendo cachondeo con el físico de Jorge Javier Vázquez.

Los Morancos durante su visita a El Hormiguero.
En un momento en el que los comentarios sobre el físico ajeno cada vez generan más rechazo social, la última visita de Los Morancos a El hormiguero ha abierto un debate sobre los límites del humor en televisión. El dúo acudió al programa de Antena 3 para promocionar su espectáculo Bota Antonia, y empezó bromeando entre ellos sobre el cambio físico de César Cadaval, al que Pablo Motos dejó de presentar como “el gordito de Los Morancos” tras su notable pérdida de peso.

Los Morancos hicieron bromas sobre las operaciones de estética de Jorge Javier.
Con complicidad fraterna, Jorge Cadaval le llamó cariñosamente “mi gordito” y, ya metidos en materia, tiró de autocrítica para reírse también de su propia papada, asegurando que “con la edad esto se cae” y fantaseando con un médico chino que deja las caras “como la niña de Avatar”.
A partir de ahí, la conversación derivó hacia la cirugía estética y los retoques faciales de algunos famosos. “Hay gente que se pasa con las cirugías”, apuntó César, y puso como ejemplo a Jorge Javier Vázquez: “Mira tú cómo han dejado a Jorge Javier. Es de otra cadena, pero hay que verlo… ¿Tú has visto el labio?”.
Jorge remató la broma asegurando que al presentador de Telecinco “le han dejado la boca como para abrir botellines de cerveza” y que “esto que tiene aquí no es la nuez, es el ombligo”, mientras el público estallaba en carcajadas. A pesar de insistir en que le adoran y que todo se hacía “de cachondeo”, el tono fue subiendo un peldaño más cuando César soltó: “Todavía no he dicho lo peor… que guiña un ojo y se le abre el culo”, comentario que hizo reír también a Pablo Motos, consciente al mismo tiempo del revuelo que podía generar.

Los Morancos en El Hormiguero.
El presentador trató de poner freno a la situación: “Dejadlo ya, por favor. Dejad de meteros con Jorge Javier. Te mandamos un beso, Jorge”, dijo mirando a cámara, para a renglón seguido desmarcarse: “Jorge, a ellos. A mí no me metas”. Los hermanos intentaron suavizarlo asegurando que “sabes que te queremos, Jorge, estamos de cachondeo”, pero el momento ya estaba servido.
Las redes reaccionaron de inmediato y muchos espectadores calificaron los comentarios de “bochornosos” y “desafortunados”, cuestionando que se rían del físico de un compañero de profesión en prime time, aunque sea en clave de humor. La secuencia ha reavivado el debate sobre hasta dónde puede llegar la broma cuando se habla del cuerpo de otra persona, incluso cuando se envuelve en cariño y complicidad televisiva.