La Voz de Almeria

Roquetas de Mar

El alcalde de Roquetas hace de Las 200 Viviendas una cuestión de "amor propio de Gabriel Amat"

El regidor escucha cara a cara las quejasplantea incorporar 20 agentes y crear un grupo específico de Policía Local

El alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat, habla con los manifestantes a la spuertas dle Ayuntmaiento.

El alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat, habla con los manifestantes a la spuertas dle Ayuntmaiento.Víctor Navarro

Víctor Navarro
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Con un centenar de vecinos de Las 200 Viviendas a las puertas del Ayuntamiento de Roquetas manifestándose por la inseguridad, la suciedad y el deterioro que viven en su barrio, y reclamando que Gabriel Amat saliese a recibirlos, el alcalde apareció por uno de los laterales de la plaza. Pero, en lugar de terminar de entrar en la Casa Consistorial, Amat ha decidido detenerse para escuchar las quejas vecinales y responder a sus reivindicaciones.

La escena no ha tardado en convertirse en un cara a cara entre el alcalde y un barrio que acababa de recorrer las calles de Roquetas para exigir soluciones a los problemas que, según denuncian sus vecinos, arrastra desde hace más de quince años. Amat ha decidido escuchar y explicar la situación competencial entre Ayuntamiento y Gobierno Central que requiere la situación de Las 200.

La conversación ha tenido momentos de tensión. Las interrupciones han obligado al alcalde a pedir silencio en varias ocasiones para poder exponer sus argumentos. Incluso algunos de los propios manifestantes tuvieron que reclamar calma a quienes intervenían desde atrás y pedir que dejaran hablar al regidor.

Piden una fecha concreta

Entre unas voces y otras ha comenzado entonces a repetirse una pregunta mucho más difícil de resolver que cualquiera de las anteriores. "¿Cuándo?, ¿cuándo?". Los vecinos querían fechas. Querían saber cuándo comenzarían a llegar las soluciones por las que han recorrido el municipio hasta llegar a la puerta del Ayuntamiento. Amat no ha puesto un día en el calendario "no será mañana ni tampoco el próximo mes", les vino a reconocer pero sí ha asumido ante ellos un compromiso para acabar con el problema.

En mitad de las explicaciones sobre competencias y responsabilidades ha aparecido, sin embargo, una expresión que cambió el tono del discurso de Gabriel Amat. El alcalde ha dejado claro que considera que buena parte de la respuesta necesaria en Las 200 Viviendas pasa por la actuación del Gobierno central en materia de seguridad ciudadana.

Las 200 como una cuestión de "amor propio"

Pero no quiso que ese reparto competencial sonara ante los vecinos como una forma de quitarse el problema de encima. "Es verdad que el Ayuntamiento tiene que estar ahí también. El Ayuntamiento va a estar", ha afirmado. Y fue entonces cuando Amat llevado el compromiso más allá de las competencias que correspondan a una u otra administración.

Para el alcalde, encontrar una solución a la situación que vive el barrio se ha convertido ya en una cuestión personal, una cuestión, como él mismo la ha definido, de "amor propio". "Si el Gobierno no me lo arregla, ya es amor propio que tiene el alcalde la obligación de hacer lo que sea, ya no porque le corresponda, sino por los ciudadanos, por los ciudadanos del barrio de Las 200 Viviendas. Y lo vamos a hacer", ha asegurado.

Una declaración con la que Amat ha querido marcar una frontera entre quién tiene legalmente determinadas competencias y quién asume políticamente la responsabilidad de buscar una salida. El alcalde reclama la participación del Gobierno y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, pero al mismo tiempo sostiene que el Ayuntamiento no permanecerá esperando indefinidamente a que la solución llegue desde otra administración.

El propio regidor ha vuelto sobre esa idea al término de sus declaraciones. Y esta vez incluso ha abandonado la referencia genérica al alcalde para pronunciar su propio nombre: "Es ya una responsabilidad por amor propio de Gabriel Amat". La frase terminó además convertida en una promesa directa sobre uno de los principales problemas denunciados por los vecinos, el mercadillo ilegal. Amat ha asegurado que quiere acabar con él y cerró sus palabras con una afirmación sin demasiados matices: "quiere quitar esto y lo va a quitar".

El riesgo de introducir a la Policía Local sola

El alcalde ha defendido así una actuación coordinada entre administraciones. Según ha explciado, cuando el Ayuntamiento plantea introducir a la Policía Local para actuar en el mercadillo solicita la colaboración de la Subdelegación del Gobierno para contar también con el respaldo de la Guardia Civil.

Amat ha justificado esa necesidad por el volumen que puede alcanzar esta actividad. Según sus cálculos, en las calles pueden llegar a instalarse "500 o 600 o 1.000" pequeños puestos, acompañados de una elevada concentración de personas. Un escenario ante el que considera insuficiente enviar únicamente a unas pocas patrullas municipales.

El regidor ha sido especialmente gráfico al explicar el riesgo que, a su juicio, asumirían sus agentes si actuaran sin apoyo. Amat aseguró que, si enviase únicamente "dos o tres parejas" de policías locales, tendría que poner "las ambulancias detrás" ante la posibilidad de que los agentes acabasen "machacados". "Esa sí es mi responsabilidad", ha añadido.

Quiero un grupo específico de Policía

Dentro de esa estrategia, Amat también ha puesto sobre la mesa el refuerzo de la Policía Local. El regidor ha explicado que para incorporar 20 agentes más ha tenido que abordar la cuestión con la Subdelegación del Gobierno y ha señalado que necesita su autorización para poder hacerlo.

Según él, su intención es que ese incremento de efectivos permita dar un paso más y constituir un dispositivo dedicado específicamente a esta problemática. "Yo quiero hacer un grupo de policías especial para eso", ha asegurado.

La intención, según se desprende de las explicaciones del alcalde, es que las actuaciones no vuelvan a quedarse en intervenciones puntuales. Amat ha recordado que el mercadillo ya llegó a ser retirado anteriormente y permaneció fuera de las calles durante "tres o cuatro meses", en una operación en la que, según relató, la Guardia Civil prestó respaldo mientras se retiraban los puestos. Un mensaje que ha sido combatido por algunos de los manifestantes, con un escueto "eso fue en tiempos de las elecciones".

Tras esta acción de desmantelamiento, el mercadillo volvió a florecer, para el alcalde, ahí está parte de la dificultad: no basta con desmontar el mercadillo una mañana, sino que es necesario disponer de medios suficientes para impedir que vuelva a ocupar las calles. De ahí su insistencia tanto en reforzar la Policía Local como en contar con el Gobierno central y la Guardia Civil para las actuaciones que requieran un dispositivo de seguridad de mayor envergadura.

"Tienen razón"

Antes de hablar de administraciones y competencias, el alcalde ha reconocido las razones de buena parte de las reclamaciones que acababa de escuchar en la plaza. "La verdad es que tienen razón de pedir lo que están pidiendo", ha señalado el regidor al referirse especialmente al mercadillo "indebido y sin licencia" que se instala en Las 200 Viviendas y que, en palabras del propio alcalde, no puede continuar ocasionando los problemas que genera en el barrio y en la ciudad.

Se trata de una de las principales reivindicaciones que los manifestantes habían llevado en su recorrido hasta el Ayuntamiento. Y también fue el asunto sobre el que Amat ha dejado algunas de sus afirmaciones más contundentes. "En ese mercadillo se vende de todo, de todo. No voy a decir de qué, pero de todo", ha manifestado. Así mismo, ha explicado a los manifestantes, que quienes son los responsables de esos puestos irregulares, no son vecinos de Roquetas de Mar, sino personas que vienen de otros puntos cercano a la provincia, como Motril.

tracking