Conflicto en el CEIP La Molina por los accesos de los escolares
Los padres solicitan un agente de la Policía Local que vele por la seguridad de los niños
Los accesos al colegio La Molina siguen siendo un quebradero de cabeza para la comunidad educativa. La situación del centro, rodeado de solares, hacía que hace unos años se reclamara una mejor limpieza y mantenimiento de los mismos. Pero son también las calles las que se han convertido en un foco de peligro para los cientos de escolares que acuden a diario al centro.
A pesar de que desde el año pasado, el Ayuntamiento decidió reforzar la seguridad con el apoyo de una voluntaria de Protección Civil, colectivo que opera en otros centros del municipio para vigilar la entrada y salida de los mismos, el incivismo de algunos padres, que deciden aparcar en las aceras del colegio, hacen imposible el paso para familias con carritos y pone en peligro la seguridad de los niños. La situación se complica por momentos y la semana pasada varios padres vivieron un conflicto por este motivo.
Al lugar tuvieron que desplazarse incluso agentes de la Guardia Civil y se interpusieron distintas denuncias. La necesidad de un mayor control sobre los comportamientos incívicos es ya un clamor en la comunidad educativa.
“Es una pena pero el año pasado, ante nuestras solicitudes, vinieron dos días agentes de la Policía local, a multar a los coches que estaban mal aparcados. Y parece que este es el único lenguaje que se logra entender”, reconoce la presidenta del AMPA, Jennifer Maldonado.
Puerta trasera
Pero la única presencia de la voluntaria de Proteción Civil, que se afana en indicar a los coches que no deben aparcar en la propia puerta del centro, ha hecho que muchos vuelvan a las andadas y el malestar se acreciente entre los padres.
Según explica Maldonado, la solución que se llegó a proponer al Ayuntamiento y la Junta, para que se abriera una puerta de emergencia en la parte trasera del edificio, que linda con los solares cercanos, no es posible. “Estos descampados pertenecen a un particular así que no es cuestión del Ayuntamiento poder disponer de ellos para poder tener otro acceso que evite las aglomeraciones en las entradas y salidas”, manifiesta.
Por ello, se hace urgente una solución, que parece que sólo pasa por la presencia de la autoridad de tráfico de forma permanente.