Orden de alejamiento por agredir a su expareja tras ‘colarse’ en su casa
Orden de alejamiento por agredir a su expareja tras ‘colarse’ en su casa
El municipio de Adra ha sido escenario de un nuevo episodio de violencia de género. El pasado 28 de julio, una joven de 25 años era agredida por su expareja desde hace tres semanas de 24 años de edad en su propio domicilio. Sin embargo, la víctima no presentó denuncia hasta el 7 de agosto.
Los hechos se produjeron en la noche del día 28 cuando ambos, agresor y víctima, y un amigo de él se encontraron en el chiringuito La Jaima en la playa del Carboncillo de Adra. En torno a las cuatro de la mañana, el joven reclamó a la víctima que lo llevase a su casa, pero ésta se negó a lo que respondió propinándole una bofetada que la hizo caer al suelo.
El episodio violento no finalizó ahí. El agresor se dirigió a la casa de la víctima a las seis de la mañana, cuando ella estaba viendo la televisión, y entró saltando por la ventana, ya que era un primer piso, y empezó a insultarla e increparla por celos, mientras que a su vez “la golpeaba, cogiéndola de los pelos y del cuello, así como un puñetazo en el estómago que consiguió dejar a la joven sin aire”, según cita la denuncia presentada por la víctima. Además, el agresor le arrancó la ropa y provocó algunos daños en la vivienda como romper un ordenador portátil de su hermana y unas gafas de visión de su madre. Momento que aprovechó la víctima para huir semidesnuda a la casa de los padres de su expareja.
Una vez en la vivienda de sus exsuegros y padres del agresor, ambos se metieron en una habitación dándole él ropa para que se vistiese y volver nuevamente a su domicilio donde el agresor empezó a llorar y a pedirle perdón a la víctima, sintiéndose arrepentido por los hechos que habían acaecido esa noche.
La víctima no presentó denuncia ante la Guardia Civil hasta el 7 de agosto, ya que no tenía pensado hacerlo, pero se lo pensó mejor. Según fuentes familiares de la víctima, esta es la primera vez que la joven recurre a la justicia, pero que sin embargo sí que había sufrido malos tratos con anterioridad por el joven, pero que nunca había sido capaz de denunciarle.
Resolución judicial
Tras haber presentado la denuncia, el 9 de agosto se celebró un juicio rápido en el municipio de Berja, en el juzgado de primera instancia e instrucción número 2, en el que el agresor fue condenado como autor de un delito de allanamiento de morada con malos tratos en el ámbito familiar, a la pena de un año de presión, inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y a la privación del derecho de tenencia y porte de armas durante 16 meses. Además, fue acusado de una falta de daños con una pena de 10 días de multa a razón de 6 euros al día, así como la prohibición de acercamiento a menos de 200 metros de la víctima y de comunicarse con la misma por cualquier medio durante 16 meses.
Según fuentes cercanas a la víctima, esta se encuentra ya más tranquila después de todo lo sucedido. Además, la familia se siente contenta con el paso dado y esperan que este caso sirva para animar a todas aquellas mujeres que se encuentren en la misma situación a denunciar y salir adelante.