Adra suena ya a Semana Santa
El Coro Infantil Pedro Mena de Adra puso voces de pasión

El Coro Infantil Pedro Mena de Adra inaugura la Semana Santa.
El Coro Infantil Pedro Mena conquistó el pasado domingo una vez más a Adra en una noche que pasará a la historia tanto para las voces blancas como para el municipio en la antesala a la celebración litúrgica.
La iglesia Inmaculada Concepción de Adra se quedó pequeña y fue una vez más el escenario escogido para albergar el Concierto de Semana Santa del Coro Infantil que interpretó un programa que combinaba música coral contemporánea y espiritualidad como: Miserere Mei, Deus de Gregorio Allegri y obras de Música Sacra de Mozart, Fristina o Heather Sorenson entre otros, y todo ello, bajo la colaboración del Ayuntamiento de Adra.

Coro Pedro Mena Adra.
Las piezas exploraban temas como la fragilidad humana, el dolor compartido y la búsqueda de la paz interior en diálogo con la fuerza material. La propuesta estuvo dirigida por el director del Coro, José Antonio Pérez, al piano, Antonio Martínez Escobar y por un coro formado por 55 niños y niñas entre los 9 y 19 años que deleitaron con una técnica depurada y un trabajo exigente y muy bien hecho detrás. Fue apoteósico, de Nobel por la Paz.
El alma de los presentes se les salía del mismo cuerpo para abrazar conjuntamente al Coro al escuchar piezas como ‘La Saeta’ de Joan Manuel Serrat y sin perder en ningún momento el pulso emocional de la música procesional y con un juego de luces que amenizó el concierto qué dejó a los asistentes sorprendidos y bajo palio.

Autoridades locales junto al director del Coro Infantil Pedro Mena y el párroco abderitano.
Y es que en todo este periodo de tradiciones y raíces cristianas, donde se revive la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, la música adquiere también un protagonismo especial que inunda de piezas corales para darle ese necesario ambiente de reflexión y solemnidad. Es sin lugar a dudas un día marcado en el calendario en el inicio de cada año por ciento de abderitanos y visitantes.
Los chicos y chicas del Coro estaban concentrados, enfocados en ofrecer una buena actuación, interpretando temas muy bellos, de una manera impecable y lo que es más importante en música; sintiendo lo que cantaban. Cantaban sin partitura, cosa que suele ser determinante a la hora de que un coro esté concentrado en lo que hace y preste atención a su director. Se lo sabían de memoria, ante dos espectadores de excepción entre música, emoción e imágenes; la Inmaculada Concepción y el Cristo de la Expiración y eso se notaba.
El Coro estuvo entre lo divino y lo sagrado gracias al apoyo de sus patrocinadores: Dunamar, Óptica Guillén, Ibafersan y Proauri. Con un público entregado y unos aplausos que terminó en apoteosis, erigiéndose el concierto como un éxito rotundo. Y es que Adra combina solemnidad, patrimonio y conciertos en una programación de Pasión que invita a redescubrir la ciudad, demostrando que también sabe vivir el silencio, la historia y la emoción.
El Coro abderitano volvió así a poner banda sonora a uno de los actos culturales más reconocibles de la Cuaresma local. Y Adra, mi Adra, una vez más, respondió a la cita y al lugar en el que la Semana Santa empieza también a escucharse.