Los robos ponen en alerta a las estaciones de servicio de Almería
Los robos ponen en alerta a las estaciones de servicio de Almería
Las estaciones de servicio de Almería están en alerta y no precisamente por la anunciada subida del precio de los carburantes. Los robos en gasolineras advierten de un peligro demasiado habitual para empleados y empresarios del sector repartidos por toda la provincia. Un ejemplo reciente sitúa la acción en la tarde del pasado viernes. Una banda atracó una estación en el polígono de la Juaida, entre Almería y Viator. Los ladrones llegaron en un vehículo, estacionaron en las inmediaciones del recinto y accedieron al establecimiento armados. Según fuentes cercanas al caso, uno de los atracadores intimidó al empleado mientras otro esperaba fuera para asegurar la huida. La Guardia Civil investiga el robo y estudia la presencia de un grupo organizado centrado en las estaciones de servicio, especialmente en las ubicadas en vías interurbanas, más aisladas y con mejores escapatorias para los cacos. Según fuentes del sector, en los últimos meses se han producido incidentes similares, al menos, en estaciones de servicio de Adra, Níjar y Mojácar. El perfil es similar, atracadores armados con pistolas o navajas que buscan en lugares poco transitados, a última hora de la tarde (antes del cierre de las puertas), para hacerse con la recaudación de las tiendas de las gasolineras.
Curiosamente las fuerzas y cuerpos de seguridad mantienen un contacto relativamente frecuente con las estaciones de servicio, un instrumento fundamental para seguir a criminales. Sus cámaras de seguridad son muy útiles para "rastrear" a delincuentes huidos y, al mismo tiempo, claves para captar a los atracadores que entran en los locales. Por eso, las autoridades insisten en la necesidad de un adecuado mantenimiento de los equipos y de los discos duros.
Ahora bien, hay otro tipo de robos que amenaza a las gasolineras e inquieta a los empresarios. En tiempos de crisis, crecen los conductores que repostan en el autoservicio y se marchan sin abonar el combustible. Emilio García, presidente de la Asociación Provincial de Estaciones de Servicio de Almería, asegura que “es frecuente” y critica la dificultad para cobrar aunque cojan las matrículas. “Suelen ser conductores que echan 60 u 80 euros y se van; nosotros tenemos cámaras de seguridad pero luego el sistema no funciona porque no se presentan al juez”, lamenta García. Y añade que “muchas veces son extranjeros y no hay manera de localizarlos”.