La batalla del aire acondicionado se libra en los lugares de trabajo
La batalla del aire acondicionado se libra en los lugares de trabajo
Cuando la canícula aprieta, el aire acondicionado se convierte en el mejor aliado para combatir las altas temperaturas. En casa se regula a gusto del consumidor, pero en el ambiente laboral la situación se torna a veces complicada. En muchas oficinas o centros comerciales, los grados a los que se debe poner el aire son una auténtica batalla entre los trabajadores. Los más calurosos necesitan un ambiente lo más frío posible, mientras que otros se congelan y necesitan incluso una chaqueta para no tiritar en verano. Es la batalla de los ‘helados‘ y los ‘torrados’. Cada persona tiene una sensibilidad térmica diferente, percibe el calor y el frío de manera diferente. La disputa y el conflicto laboral se presenta en los lugares de trabajo por esta guerra de la temperatura.
María Gómez trabaja en una oficina en el centro de Almería desde hace seis años y asegura que “todos los veranos me tengo que poner una chaquetilla porque si no me pongo mala, ya he tenido varios resfriados fuertes”.
Gómez añade que “al principio luchaba porque subiesen la temperatura, ya que realmente lo pasaba mal en mi puesto de trabajo, pero fue una batalla perdida porque muchos compañeros pasaban calor y tuve que optar por traerme la rebeca”.
Los centros comerciales son también lugares en los que el aire acondicionado actúa con fuerza durante los meses estivales. La diferencia entre la temperatura de la calle y la del establecimiento es sustancial, aunque en esta ocasión la sufren más los clientes porque los trabajadores suelen llevar traje. Así lo reconoce el almeriense Raúl Benete, trabajador de Cortefiel, que afirma “pasar calor a veces porque llevamos traje y la verdad es que estamos bastante bien con la temperatura”.
En ocasiones este sistema de refrigeración puede ser un enemigo para las defensas corporales que ante tanto contraste de temperatura se resienten sustancialmente.
Más información en la edición impresa de hoy, 29 de agosto.