El PSOE propone el estudio del pasado salinero de la costa ejidense
Han presentado dos mociones para que el ayuntamiento impulse la investigación sobre una actividad que ya desarrollaron en la zona fenicios y romanos

En la imagen, uno de los senderos del paraje natural Punta Entinas-Sabinar, alusivo al pasado salinero de la zona.
Indagar en el pasado como fórmula para conocer la historia y valorar el presente. La fórmula está detrás de la propuesta que ha realizado el PSOE de Guardias Viejas y Almerimar, que quiere que el ayuntamiento recupere la tradición salinera de la costa ejidense y la muestre en distintas actividades divulgativas. Los promotores de la idea han sido el presidente de la junta local de Guardias Viejas, Ramón Luque, y el portavoz socialista de la junta local de Almerimar, Juan Alberto Castillo.
El primero, aficionado al buceo, descubrió que unos de los pocos vestigios que quedan en pie de una industria que fue boyante en el siglo XIX y que se perdió a mediados del XX, están sumergidos a pocos metros de la playa de Poniente en Almerimar. El hallazgo el pasado verano de unas piedras de lo que fueron las antiguas salinas puso a Luque y a Castillo sobre la pista. Decidieron entonces proponerle al consistorio que se instalen paneles informativos en zonas estratégicas de Almerimar y Guardias Viejas. También, que se coloquen, en estos mismos lugares, planos que indiquen dónde se ubican los restos que quedan de las explotaciones salineras.
La idea del PSOE es que las iniciativas que se pongan en marcha, si el ayuntamiento así lo considera, lo hagan el próximo verano. En 2017 se cumplirán treinta años desde que una promotora inmobiliaria compró los terrenos de la ensenada de San Miguel. Aquella operación supuso el comienzo del profundo cambio que ha experimentado la costa de El Ejido en las últimas décadas.
Aunque hay otras salinas más conocidas -caso del Cabo de Gata-, en la costa ejidense hay vestigios fenicios, cartagineses y romanos, civilizaciones que desarrollaron la industria de la extracción de sal en la zona litoral comprendida entre lo que hoy es Roquetas y El Ejido. "Creemos que merece la pena que se recupere esa parte de nuestra historia porque la transmisión de la memoria colectiva de una generación a otra necesita de la supervivencia de las huellas materiales del pasado", explican Luque y Castillo.