La Audiencia ordena al juzgado reabrir las diligencias por abusos policiales
El auto deja sin efecto el archivo de la causa iniciada por la denuncia de un ciudadano alemán

La denuncia fue presentada en 2014 por un ciudadano alemán contra policías locales.
La Audiencia Provincial de Almería ha resuelto que el Juzgado de Instrucción nº 5 de Almería debe de reabrir el procedimiento e iniciar las diligencias pertinentes por la denuncia presentada en 2014 por un ciudadano alemán, C. K. contra un grupo de policías locales de Níjar a los que acusaba de malos tratos. Fue en enero del pasado año cuando el Juzgado de Instrucción acordó el “sobreseimiento provisional y archivo” de las actuaciones iniciadas tras la denuncia.
Ante esta decisión, el denunciante presentó recurso de apelación ante la Audiencia Provincial, recurso que admitió y en cuyo auto señala que “Entendemos en la causa existen indicios bastantes para creer que los hechos investigados deben de llegar a juicio frente a las personas que de una u otra manera han intervenido en los mismos”.
Semana Santa
Todo comenzó cuando en la Semana Santa de Níjar de 2014, C. K., que estaba en compañía de su esposa en un bar, al paso de una procesión “comenzó a aplaudir, que le llamarón la atención y dejó de aplaudir, que un agente de la Policía Local que iba en la procesión le dijo que se callase acercándose a él y diciéndole ‘cállate que si no te callas te llevo conmigo”, según recoge la declaración realizada ante el juez de Instrucción de un camarero que observó lo ocurrido y que fue llamado en calidad de testigo.
A partir de ahí, y siempre según el testimonio del camarero, del cual, según recoge el auto de la Audiencia “en principio cabe predicar absoluta objetividad”, se describe cómo el policía “puso en el suelo” al vecino extranjero “y le colocó las esposas” y que el detenido “no se opuso” a que se las colocaran y que cuando se lo llevaron “iba sin dar voces ni aspavientos”. Además, el testigo afirmó que, cuando se lo llevaron detenido, “no presentaba ningún resto de sangre, que no tenía nada” y que le llamó la atención que cuando “unos 20 minutos después” el camarero fue a las dependencias policiales para avisar a la esposa de que se habían dejado unas bolsas en el bar, “vio como bajaba uno de los policías que se lo llevó detenido, seguido de C. K. y otro policía distinto observando que C. K. estaba lleno de sangre en la cara y esposado”.
Lesiones
En cuanto a las lesiones, según el parte médico, sufrió “perforación timpánica en oído izquierdo, contusión nasal con epistaxis bilateral y erosión en pala iliaca izquierda”. En su auto, la Audiencia, recuerda que el juez instructor entendió que esas lesiones “eran compatibles con la resistencia ofrecida cuando fue detenido”, aunque en su opinión y según la versión del camarero, “se desprende que C. K. no opuso resistencia a la detención y dichas lesiones resultan compatibles con la situación de maltrato denunciada”.
Es por todo ello, que la Audiencia revoca el auto del Juzgado de Instrucción y deja sin efecto el sobreseimiento acordado.
En el banquillo
Así pues, los policías denunciados tendrán que afrontar un juicio por un presunto delito de “torturas y contra la integridad moral”, que, según el Código Penal están castigados con la pena de prisión de 2 a 4 años si el atentado fuera grave, y de prisión de 6 meses a 2 años, si no lo es. Se impondrá, en todo caso, al autor, a demás de las penas señaladas, la de inhabilitación especial para empleo o cargo público de 2 a 4 años”, recoge la sentencia de la Audiencia que ordena llegar a juicio.
“Eres una mierda, vete de aquí”
La denuncia interpuesta contra los policías por C. K., el ciudadano alemán residente en Níjar, incluye también, además del de torturas, la comisión de un delito contra “integridad moral”. No obstante, el archivo de la causa por parte del Juzgado de Instrucción nº 5 de Almería no considera que haya ocurrido, a pesar de que recoge que “es cierto que por parte de uno de los agentes se dirigió a C. K. utilizando expresiones dirigidas a menoscabar su honor y dignidad como “tú eres alemán, para mí eres un mierda, vete de aquí, de Níjar”.
El caso de ‘abusos policiales’ a este ciudadano de un país de la Unión Europea llegó al Parlamento alemán o Bundestag, a la embajada española en Berlín y al embajador permanente de España ante el Consejo de Europa.