Greenpeace sitúa 8 puntos de Almería en "alerta roja" por riesgo de inundación y pérdida de playas
El informe ‘Destrucción a Toda Costa 2026’ advierte de esta situación debida al cambio climático y al ladrillo, con el Poniente como zona más crítica

Mapa de impactos urbanísticos y climáticos en la costa española.
La organización ecologista Greenpeace acaba de presentar su informe 'Destrucción a Toda Costa 2026' donde pone cifras y ejemplos de la vulnerabilidad de la costa ante el colapso climático y del ladrillo, mostrando que se encuentra en un punto crítico. Este documento saca a la luz la "desconexión" entre las actuaciones que se llevan a cabo y su enorme impacto ambiental, social y económico, denunciando "un estado de fragilidad sin precedentes". Además, muestra los 200 puntos más críticos del litoral, 8 de ellos ubicados en la provincia de Almería, en los municipios de Adra, El Ejido, Almería, Níjar, Carboneras y Mojácar.
Almería
De desaparecer bajo el mar el pasado verano a ser la playa más cotizada de Almería capital este año
Francisco G. Luque
Desde Greenpeace hablan en este 2026 de "un grave riesgo de pérdida de playas", destacando que la costa española, una franja de más de 7.900 kilómetros de longitud y una superficie que supera los 43.000 kilómetros cuadrados, afronta "un estado de fragilidad sin precedentes". Vinculan dicha situación al "aumento de fenómenos meteorológicos extremos y la subida imparable del nivel del mar", además de al hormigón: "En los últimos 30 años, la superficie urbanizada en la costa se ha duplicado. Su ocupación ha alcanzado niveles críticos, con un 13,1% del litoral ya urbanizado, una cifra que contrasta drásticamente con el 2% del interior del país".
La máxima preocupación, en el Poniente
En el mapa de impactos urbanísticos y climáticos en la costa española, los puntos críticos del litoral almeriense se concentran en el Poniente, con cuatro, dos en el Levante, uno en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar y otro en la capital.
Como puntos rojos se encuentra la costa ejidense, por impactos del cambio climático, poniendo el foco Greenpeace en que esta zona está en "riesgo muy alto de inundación máxima permanente por aumento medio del nivel del mar". Pero el municipio de El Ejido también alberga el otro punto rojo de la provincia, concretamente en el Paraje y Reserva Natural de Punta Entinas-Sabinar, detallando que es un "espacio incluido en el convenio RAMSAR amenazado por erosión por subida del nivel del mar y que se suma al severo retroceso ya patente (unos 300 metros lineales de pérdida de línea de costa) debido al impacto de infraestructuras del vecino puerto de Almerimar y la extracción de arena para uso agrícola".
En el mapa también se destaca en la comarca del Poniente los graves daño por borrascas invernales que obligaron a movilizar fondos estatales específicos en el litoral abderitano y en la playa de Balerma (El Ejido). Se estima que más de 700.000 euros.
Desde El Toyo a Mojácar pasando por el Cabo de Gata
Mientras, en Almería capital ponen el foco en el impacto que tendrá la macrourbanización de 323 viviendas en Retamar-El Toyo, sobre 12 hectáreas en la franja de amortiguación del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. En el informe se detalla que ha sido denunciado ante el SEPRONA por la "destrucción directa del azufaifar (hábitat de interés comunitario y el ecosistema de esta especie mejor conservado de Europa)".
También relacionado con la construcción citan, como puntos amarillos, el polémico hotel de El Algarrobico (Carboneras) y la afectación que tiene para la flora endémica y para la población de tortugas moras un conocido residencial de Mojácar.
Por último, en el mapa también aparece, por impactos urbanísticos, una de las ubicaciones más conocidas del Cabo de Gata: la Playa de los Genoveses. Detallan que "la Junta de Andalucía emitió un informe ambiental favorable para la construcción de un hotel dentro del paraje El Romeral, en suelo rústico de especial protección dentro del parque natural".
Este proyecto, declarado "de utilidad pública", pretende rehabilitar el cortijo Las Chiqueras para crear un hotel de cuatro estrellas y 30 habitaciones con piscinas, zonas verdes y aparcamientos en "una zona claramente sensible y de alto valor ambiental".