Tres alcaldes de Almería de diferente signo político se unen por una peligrosa carretera
Los regidores de tres pueblos trabajan juntos por una vía cada vez más transitada por camiones y ciclistas

Parte de la carretera entre Lubrín y Zurgena.
Una serpenteada y transitada carretera autonómica es la que une las poblaciones de Zurgena y de Lubrín. Dos pueblos vinculados por numerosos factores, con familias compartidas entre ambos o trabajadores que se desplazan de una a otra localidad para realizar su labor profesional. Ahora, sin embargo, sus alcaldes también se han unido, como esa carretera, por un bien común: trabajar en el arreglo de esa vía autonómica A-1101.
Se trata de la misma carretera que, sin ir más lejos, tan sólo hace unos meses se cobró su última víctima mortal tras un accidente en el que se vio involucrado uno de los muchos camiones que transitan su estrecha vía repleta de curvas cerradas e incluso de desvíos sin apenas visibilidad.
Trabajo conjunto
Ante estos peligrosos elementos que definen esta vía, los alcaldes de tres municipios afectados por la misma como los mencionados, Lubrín, Zurgena y además Antas (por donde pasa parte de la misma) han decidido dejar a un lado las diferencias partidistas para remar en la misma dirección del arreglo urgente de la carretera.
En una conversación en la que ha estado presente tanto el alcalde de Zurgena, Domingo Trabalón (PP) como el de Lubrín, Domingo Ramos (PSOE), el propio regidor zurgenero ha recordado con nostalgia cómo ya en su infancia el trayecto para visitar a su abuela en la Rambla Aljibe (Lubrín) era sinónimo de mareos y curvas cerradas. "Tenía que tomarme una biodramina", ha rememorado a modo de anécdota porque, lo que antes era una molestia infantil, hoy es un peligro real y creciente.

Los alcaldes de Zurgena (izquierda) y de Lubrín (derecha).
El problema no es solo el trazado sinuoso, con "unas 16 curvas de extrema peligrosidad" según han contabilizado ya los alcaldes que están trabajando en esta petición ante la Junta andaluza, sino el cambio radical que ha experimentado el tráfico en la zona.
Según detalla alcalde de Lubrín, el tránsito de vehículos pesados se ha triplicado en los últimos años. El peso de actividades como la ganadera (con más de 30.000 cabezas de porcino y caprino) o el movimiento que provocan empresas locales como la Almazara de Lubrín o el matadero han hecho que los camiones o vehículos de grandes dimensiones estén más presentes que nunca en esta vía, además de numerosos ciclistas que la eligen por su entorno natural, lo que aumenta el peligro.
"En algunas zonas es sencillamente imposible que dos vehículos pesados se crucen", advierte Ramos acerca de su estrechez. Una situación preocupante que se agrava puesto que "el transporte escolar que cada día traslada a los jóvenes hacia Huércal-Overa" también debe pasar por ella, según añade Ramos.
Por su parte, según ha subrayado el alcalde zurgenero, Delegación de Fomento de la Junta ya les ha abierto las puertas para conocer esta reivindicación y se ha encargado un estudio técnico para valorar los costes y las soluciones posibles. La hoja de ruta está clara: actuar sobre las curvas más críticas, comerle terreno al cerro para ganar visibilidad y ampliar la plataforma con arcenes que permitan el cruce seguro de camiones y autobuses.
Los ayuntamientos esperan que antes de que termine este mes, o a principios del próximo, ya puedan tener sobre la mesa la memoria valorada con los detalles concretos. Será entonces cuando, bajo ese mismo aval de la unidad técnica y política, pidan que comience a tramitarse el arreglo. Porque cuando el bache es profundo y la curva es peligrosa, el color de la formación política es lo de menos.