Mágica cuarta Noche de los Candiles
La música, el fuego ritual y el arte atraen al pueblo alpujarreño a cientos de visitantes

La noche partió del candil más grande que hay en el mundoe;clip
La cuarta Noche de los Candiles en Almócita volvió a ser un éxito de público y de comunión con el arte, la naturaleza e incluso la magia. La jornada empezó cuando el sol estaba aún radiante, a las seis de la tarde. Durante las horas previas, voluntarios del pueblo confeccionaron 800 antorchas - cada una tiene una vida media de 20 minutos- que posteriormente se colocarían en un centenar de soportes distribuidos por todo el pueblo. La luz eléctrica estuvo un año más ausente, tanto en las calles como en viviendas y restaurantes. Hubo stands comerciales de de madera tallada, de discos de GH Records, de candiles artesanos, cerámica, arte, y productos alimenticios de la tierra, especialmente de las cebolletas ecológicas de la zona, asadas al estilo calcot catalán y que está suponiendo un relanzamiento de la agricultura del lugar. En total acudieron cerca de dos mil personas, calcula José Antonio Forte, técnico del Ayuntamiento y co-cordinador junto al alcalde, Francisco García. Todo el pueblo era escenario de esta noche mágica pero especialmente el restaurante, la iglesia y el escenario montada en una de sus paredes laterales.
Taller Los talleres los impartió José Manuel Fuentes Marín, quien en 2011 propuso una idea inicial hace años que se fue desarrollándose. “Hoy día, la filosofía de La Noche de los Candiles es mucho mayor, que va desde los valores a la admiración a los valores naturales, a través del fuego, la música y la naturaleza. Todo ello nos lleva al pensamiento mágico, con el que el ser humano no puede perder el contacto”, declara a LA VOZ Forte.
Músicos En total tocaron cuatro grupos musicales más uno de coreografía y danza rituales. El más lejano de los grupos fue Arnica, de Cataluña y el mas cercano es el almeriense Carlos Martín aka Mynationshit, que a diferencia de los otros grupos folk interpretaba música electrónica. Los otros grupos fueron Kettika Hispana, Neonymus y el coro Los Tres Caños. Solo los músicos usaron amplificación eléctrica pero la iluminación se realizó con leds. Ni bares ni restaurantes usaron electricidad. “La cultura que aportaron estos artistas ha sido brutal, nos han hablado de historia, de arqueología...”, afirma el coordinador del evento. Aunque el evento de la Noche de los Candiles acababa a las tres de la madrugada, la fiesta se prolongó en el restaurante Rincón de Almócita, con una sesión musical.