La almeriense que ha triunfado en la Maratón de Chicago, una de las más importantes del mundo
Hace dos años dejó el running de montaña por el asfalto y ha conseguido la mejor marca española en su categoría

Ana Belén Sánchez Acosta con la medalla tras la Maratón de Chicago.
El sueño de cualquier maratoniano es, sin duda, medirse en, al menos, una de las grandes citas internacionales del running, y la almeriense Ana Belén Sánchez – natural de Olula del Río – ha regresado de Chicago con el orgullo de haberlo con buena nota. No ha conquistado la clasificación general de la ‘Major’ estadounidense, pero su gesta es igual de mayúscula: ha conseguido ser la mejor española en su categoría.
Un triunfo que sabe doblemente dulce al recordar la odisea que tuvo que vivir antes de cruzar la línea de salida. La aventura comenzó con un auténtico calvario aéreo. Las cancelaciones de vuelos y los retrasos convirtieron el viaje en una travesía de casi 48 horas hasta llegar a Chicago.
“La idea era llegar el jueves, por el tema de podernos aclimatar al horario para estar bien el domingo para la prueba y no tener ningún tipo de jet lag ni nada. Y no, nos cancelaron vuelos y tardamos casi 48 horas en llegar a Chicago” relata Ana Belén.
Un contratiempo que hizo que llegara “casi al límite”, el día antes de la carrera. “Conseguimos llegar el sábado para poder recoger el dorsal” recuerda. Y es que la Maratón de Chicago no deja margen a los imprevistos: cada corredor debe recoger su dorsal en persona.
A pesar de los problemas de logística, ella y su marido lograron “cambiar el chip” y enfocarse plenamente en la prueba.
De las carreras de montaña al asfalto
La Maratón de Chicago es una de las seis grandes, un evento que congrega a unas 55.000 personas de todo el planeta. “Es una experiencia única y la afluencia de público es espectacular. Te llevan en volandas toda la carrera” afirma la almeriense.
Curiosamente, Ana Belén era runner de montaña. Su salto al asfalto es reciente, desde hace apenas un par de años, pero lo hizo a lo grande: su primera maratón fue la de Nueva York el pasado año. A la hora de planteárselo pensó que “si tenemos que hacer alguna, vamos a empezar a lo grande, por la más famosa, por si no volvemos a hacer ninguna más”.
El valor de la compañía
Para Ana Belén, la compañía en este tipo de retos es un pilar fundamental, por lo que ha corrido junto a su marido. “Es muy bonito para luego poder compartir, poder hablar entre nosotros o poder comentar. Dos personas que van juntas hacen más equipo” explica.

Ana Belén junto a su marido tras la Maratón de Chicago.
A pesar de haber logrado una gran marca – 3 horas, 24 minutos y 27 segundos – su ambición por mejorar no le deja estar del todo contenta: “Creo que he podido hacer mejor marca de la que hice”.
Próximos retos
El cansancio físico y mental tras la maratón fue tan grande que, justo al terminar, prometió a su marido que “no habría ninguna maratón más”. Pero esa promesa, como suele pasar entre los amantes del running, duró poco.
Al día siguiente, la cabeza ya estaba puesta en el futuro: “Hemos cogido el gustillo y no podemos parar” añade entre risas. Y ahora, la agenda está repleta de próximos eventos: la Media Maratón de Barcelona en febrero, la de Lisboa en marzo, y la Maratón de París en abril. Y, si hay suerte en el sorteo, la mirada está puesta en otra de las ‘Majors’, la de Berlín.