Un pueblo de Almería ‘recupera’ su estandarte del siglo XVI de forma artesanal
Vecinas del pueblo crean un estandarte idéntico al usurpado en la Rebelión de las Alpujarras

Creadoras de la réplica junto a la misma.
A finales del siglo XVI, la conocida como Guerra de las Alpujarras,
esa rebelión morisca que entre otras zonas del sureste español tuvo al Valle del Almanzora como escenario protagonista, marcó la
historia de algunos de sus pueblos. Hasta tal punto que, a día de
hoy, aún hay quien se acuerda de algunos símbolos como las
banderas o estandartes que ondearon durante aquellos años.
Casi quinientos años
después, aún podemos encontrar verdaderos tesoros procedentes de
esa época, como el estandarte del pueblo de Cantoria, cuyo original
y que se remonta precisamente a esas fechas, allá por 1570, se
encuentra en la ciudad de Lorca. El motivo por el que permanece en el
municipio murciano no es otro que el dado por la propia historia ya
que fueron los Tercios de Lorca quienes se llevaron esta bandera como
parte de su botín.
Pese a la distancia
y al tiempo transcurrido desde que ocurrieron los hechos, la
existencia de este estandarte, que además se encuentra en buen
estado, ha hecho que su recuerdo permanezca en el tiempo, lo que ha
derivado en que los propios cantorianos hayan elaborado
artesanalmente una réplica totalmente fidedigna del estandarte del
siglo XVI.
El origen de esta
iniciativa, como tantas de las que se suceden, tiene lugar en el
antiguo centro Guadalinfo, denominado ahora Punto Vuela. Allí su
dinamizador, Andrés Carrillo, lleva unos 20 años trabajando con
un grupo de personas mayores, sobre todo mujeres" que llevan a cabo numerosas actividades, muchas de ellas relacionadas con la historia y la memoria del municipio. Algo que aprovecharon para
lanzarse con este ambicioso proyecto.
“Esperanza
Expósito -una de las usuarias- tiene unas manos de oro y se les
propuso intentar hacer la bandera: Pues dicho y hecho. Las mujeres
mayores lideradas por Esperanza empezaron a recortar las letras que
fue lo más difícil, a buscar el cuero para los símbolos de la
estrella que aparece….”, ha recordado Andrés durante una
entrevista en la Cadena SER.
La fidelidad del
estandarte de 1,15 metros de altura salta a la vista, tanto por los
colores reproducidos, más que similares al del original así como
por sus símbolos, entre los que figuran el castillo, una mano de Fátima o las llaves, presuntamente del pueblo.
En lo que no hay aún
acuerdo es en las letras que conforman un mensaje que preside la
parte superior de la bandera. “Tienen unas letras sobre las que no
se ponen los historiadores de acuerdo. Hay que tener en cuenta que
cuando la bandera se hizo habían pasado unos 80 años desde la conquista
de Granada por los Reyes Católico. Incluso el líder de la revuelta
Aben Humeya no sabía firmar bien su nombre”.
Una de las primeras referencias sobre la bandera según Carrillo, es
de Pérez de Hita, uno de los cronistas de la Guerra de las
Alpujarras. Según este testimonio en los Juegos Moriscos que se
crearon en plena rebelión por Aben Humeya, la representación
cantoriana ya ensalzó este símbolo “durante el primer desfile
inaugural”.
En cuanto a su
significado, “Pérez de Hita nos dice que pone: es la fuerza de mi
fuerza, que no hay fuerza que la fuerza’ pero otros dicen que
‘Mahoma es el profeta, Mahoma es Dios, Mahoma es el profeta’. Y
hay algunas más”, añade Andrés.
Lo importante, más
allá del texto, es que los cantorianos ya tienen de nuevo con ellos
una fiel réplica de su más antiguo símbolo y que, según lo
previsto, pronto ocupará un lugar protagonista en este histórico
pueblo del Valle del Almanzora.