Francisco Montoya dará nombre al IES que ha dirigido durante 13 años
Francisco Montoya dará nombre al IES que ha dirigido durante 13 años
El instituto de enseñanza secundaria Las Norias cambiará de nombre en un futuro a corto plazo y se llamará IES Francisco Montoya. Por decisión unánime del consejo escolar, el centro toma el nombre del que ha sido su director durante 13 años, “don Francisco” para la comunidad educativa de este núcleo ejidense. Es un homenaje a casi 40 años dedicados a la docencia marcados por un firme propósito: conseguir una educación “pública y de calidad” en un instituto donde conviven 500 alumnos y 13 nacionalidades.
Coincidiendo con su jubilación, profesores, alumnos y padres de alumnos acordaron en un consejo escolar extraordinario, “a escondidas” del protagonista, otorgar al centro el nombre de Francisco Montoya. Una nueva denominación que responde “al sentir” de los vecinos de Las Norias que han encontrado en este profesor un ejemplo a seguir en lo profesional y en lo personal.
“Ha sido convecino de Las Norias y ha preparado físicamente a decenas de jóvenes deportistas a los que les ha inculcado los beneficios del deporte y el ansia de superación”, argumenta el acta aprobada por el consejo escolar del IES Las Norias. “Ha sido maestro de cientos de niños y niñas que hoy son padres y madres del alumnado que ha pasado o está en el centro a los que les transmitió no sólo conocimientos sino también valores que forjaron su personalidad”, se detalla.
Tras casi 40 años dedicados a la enseñanza, Francisco Montoya es considerado por sus compañeros “maestro de maestros” y principal responsable de que el IES Las Norias sea hoy un referente educativo provincial, autonómico y nacional.
Una sorpresa “en familia”
A la espera de que la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía respalde la iniciativa, Francisco Montoya recibía “por sorpresa” la grata noticia. Fue sorprendido por un grupo de compañeros, vecinos y alumnos en Almerimar cuando se disponía a celebrar su jubilación con una sencilla cena familiar. Finalmente, aquella cena se transformó el pasado 17 de noviembre en un sentido reconocimiento a toda una vida volcada en educar y enseñar.
Francisco Montoya pone fin a a la docencia, pero deja una huella inexorable en el instituto que llevará su nombre.