Alumnos y profesores del Colegio Agave, atrapados en un hotel de Nueva York por culpa del huracán Sandy p
El huracán Sandy azotó ayer la costa Este de Estados Unidos, con lo que fueron varios los estados del país en los que se vivieron horas de incertidumbre por los efectos que pudiera tener tanto para las infraestructuras como para la población. Este diario se puso en contacto con varios almerienses a los que los fuertes vientos e intensas lluvias les pillaron en alguna de las zonas por las que pasó el huracán.
Así, un grupo de 17 alumnos y 2 profesores del Colegio Agave de Huércal de Almería tuvieron que permanecer encerrados durante todo el día en su hotel de la cadena Holiday Inn, situado en Nueva Jersey . Son un grupo de cuarto curso de Educación Secundaria Obligatoria que están llevando a cabo un viaje a Estados Unidos dentro del programa de hermanamiento que este centro educativo almeriense mantiene con colegios estadounidenses y franceses.
Tres días para ver la ciudad
El grupo de alumnos y profesores ya habían completado el periodo de inserción educativa en un centro situado a unas tres horas de Nueva York y disfrutaban de los últimos días de su estancia en Estados Unidos; en los que tenían previsto conocer la ciudad de los rascacielos. Sin embargo, tan sólo el día que llegaron, el domingo, pudieron disfrutar de la ciudad, ya que durante todo el día de ayer no pudieron salir del hotel a causa de las medidas de prevención dictaminadas por las autoridades estadounidenses.
Uno de los estudiantes comentaba a media tarde de ayer a este diario, vía Twiter, que estaban aburridos, algo nerviosos y que el viento y la lluvia fue creciendo en intensidad a lo largo de la jornada; aunque en ningún momento tuvieron miedo.
Les pilló de compras
Por su parte, una de las madres de otro estudiante explicaba que el grupo se encontraba de compras en la Gran Manzana cuando las autoridades norteamericanas les instaron a regresar al hotel y no salir de allí hasta que hubiera pasado el huracán. Su vuelo de regreso estaba previsto para las doce horas del martes, hora de Nueva York; y al cierre de esta edición no había sido cancelado.
Las palabras de estudiante y madre no denotaban excesivo nerviosismo, por una parte porque la ciudad se ha preparado muy bien para el paso de Sandy; porque para los alumnos es, en parte, toda una aventura que recordarán toda su vida; y porque con las redes sociales vía Internet, padres e hijos están permanentemente en contacto y, en consecuencia, los progenitores tienen noticias instantáneas de cómo están sus hijos.