Peor que la Via Augusta
Peor que la Via Augusta
Vecinos del entorno de la plaza Careaga han denunciado a este diario el estado del suelo de parte de la plaza y de algun acceso a la misma. Lamentan que hay zonas que no están en situación de ser transitable para los vecinos. De hecho, alguno denuncia que más de una persona se ha caído, al doblarse el tobillo por culpa del adoquinado. Este diario ha comprobado cómo hay zonas donde el suelo parece un vestigio de las antiguas vías romanas, incluso peor.
La plaza tiene un adoquinado estilo antiguo de cantos pequeños que en su mayoría están bien colocados. Pero hay zonas donde entre adoquín y adoquín no hay cemento. Las grietas son especialmente enormes en la mitad de la calle Curva, que conecta la plaza con la calle Real. Se da el agravante además de que en ese tramo, hay hasta tres pavimentados distintos, además de los adoquines pequeños peligrosos hay sillares grandes bien colocados y un suelo plano con impresiones más accesible.
“El suelo está mal desde el principio -declara Piedad, vecina de la zona desde hace decenios-. Se hizo a mano con los hombres enlomados y no se repitió en ningún otro sitio de la ciudad. Nos tocó la china a nosotros”, lamenta.
A principios de los 90
La reforma de la plaza data de 1989, cuando se decidió cerrar casi totalmente el lugar al tránsito de los coches. El proyecto fue re dactado por el arquitecto Fran cisco José Fuentes Cabezas y tuvo una inversión próxima a lbs 20 millones de pesetas. la obra se acabó ya en 1991 y luego tuvo pequeños retoques en la calle del Arco. Los vecinos afirman que cada vez que se realizan pequeñas obras de cableado eléctrico, telefónico o de fibra, el resultado se agrava. Lo mismo ocurre con la lluvia, que arrastra el poco cemento que ya queda entre los adoquines en algunos de los tramos más peligrosos.
“Que alguien intente pasar con el carro de la compra. Yo ya me he cargado el mío”, añade esta vecina. Las mujeres son especialmente perjudicadas además por el uso de tacones. Otra vecina señala que hace pocos días se le atrancó un zapato nuevo en una de las hendiduras. Pero peor aún es el caso de la gente mayor, los ancianos. Tienen que hacer un rodeo y coger otras calles para no pasar por las zonas más perjudicadas. Si a este problema, se le añade el aumento de gatos y de basuras que se acumulan en un solar abandonado, la situación de los vecinos de la plaza Careaga empeora en lo que es un lugar privilegiado de la ciudad. En su día, el adoquinado vino justificado por la adecuación “al entorno” pero no se especificó si era del siglo XXI o del siglo II A.C.