Un edificio antiguo y 2000 m² de sustos: los vecinos de este pueblo crean una Casa del Terror contra la despoblación
La Casa del Terror de Albanchez atrae cada año a visitantes de toda la provincia

25 vecinos actuarán para convertir a la Casa del Terror en una experiencia inolvidable.
“Los pueblos tienden a deprimirse cuando no hay gente. Nosotros pretendemos movilizar el turismo y, sobre todo, hacer que los que somos de Albanchez y vivimos fuera volvamos cada fin de semana para seguir haciendo actividades así”, comienza contando con entusiasmo José Alejandro Sáez, un albanchelero que junto a otros vecinos se han empeñado en que su pueblo siga vivo todos los fines de semana.

Los interiores de la Casa del Terror de Albanchez.
Hace unas semanas, este grupo de amigos comenzó a encargarse de convertir el antiguo edificio del consultorio médico y los aledaños en una auténtica experiencia terrorífica. Desde la confección de los disfraces, hasta la decoración de todos los espacios e incluso la actuación —habrá hasta 25 actores—, todo está hecho por ellos. Pero lo más importante, es se trata de una excusa para juntarse en las calles que los han visto crecer.
“Si podéis venir, creo que os sorprenderá de verdad: no es una caseta ni un par de pasillos oscuros, es todo un edificio completo y muchas calles tomadas por la Casa del Terror”, continúa explicando José Alejandro.

Uno de los disfraces espectaculares.
“Participamos entre 20 y 30 personas en el montaje y unos 25 como actores. Desde adolescentes hasta gente de 60 años. Somos un grupo bastante ecléctico, algunos ni nos conocíamos antes de esto”, explica José Alejandro.
La dimensión del proyecto es extraordinaria. El escenario principal es el antiguo consultorio médico, un edificio de tres plantas cedido por el Ayuntamiento de Albanchez, que este año se completa con varias calles colindantes. En total, entre 2.000 y 2.500 metros cuadrados de recorrido, donde el miedo acecha en cada esquina.
“El Ayuntamiento no solo nos cede el espacio, sino que lo financia absolutamente todo. Nos facilitan desde las barras hasta los congeladores. Nos apoyan sin límites”, subraya el organizador. Y es que esa es una de las particularidades de esta Casa del Terror. En los tiempos de espera entre sesión y sesión, habrá bebidas y pizzas a precios populares.
Un espectáculo con multitud de pases
La aventura empezará a partir de las 17:00 con un pase especial 'light', pensado para los más pequeños, personas mayores o con movilidad reducida o discapacidad visual. En él pueden recorrer la casa con luz, admirar los decorados sin sobresaltos y participar en juegos, piñatas y actividades preparadas para toda la familia.
Pero cuando cae la noche, es cuando el miedo se desata. “Tenemos planeados entre 10 y 12 pases de unos 20 minutos. Y luego abriremos la casa para quien quiera hacerse fotos con los actores y los escenarios”.
“Cada año cambiamos la temática por completo. Todo es nuevo: máscaras, decorados y personajes. Viene también gente de fuera y siempre queremos sorprender. Es mucho trabajo, pero merece la pena por escuchar las risas y los gritos pero, sobre todo, porque volvemos a estar todos juntos”.

Una de las escenas espeluznantes que se encontrarán los visitantes.
Pero eso sí, antes de terminar José Alejandro insiste en una cosa: “es una experiencia muy intensa e inmersiva, para mayores de edad. Los pequeños pueden entrar siempre con el permiso de los padres. Así que venid con el corazón preparado”.
Esta iniciativa vuelve a demostrar que con originalidad y la pasión de los vecinos, nuestros pueblos pueden seguir vivos incluso celebrando el Día de Todos los Muertos.