LA DEPENDENCIA SIEMPLE Y LA COMPUESTA
Los hijos dependen económicamente de los padres. Los trabajadores, de la empresa que les paga. Y algunos programas dependen, en parte, de las compañías patrocinadoras. Ejemplos de dependencia económica, hay muchos. Esta dependencia la podemos simplificar con esta frase: “¡Quien paga manda!”. Claro, que no siempre se actúa, en función del pagador. Claro que la dependencia no siempre es total: Con frecuencia los hijos llegan tarde. A veces, los periodistas, escriben saliéndose de la línea ideológica del patrón, y ocasionalmente los directores de los programas, actúan en contra de los intereses de sus patrocinadores. Ahora estoy pensando en el programa “Està Passant”, de TV3. Este programa satírico, ha perdido patrocinadores o anunciantes.(…). Se burló de la virgen del Rocio y del acento andaluz, provoco diversas reacciones, y seguramente, por miedo al boicot, dos compañías dejan el programa.. Cuando se habla de los límites del humor, se dice, que éste no puede basarse en las personas que sufren, ni generar odio contra los colectivos vulnerables. (...). Está claro, que a veces, hay que ser, incluso, más restrictivo.