El imperativo categórico
La situación polírix actual que vive España me recuerda un laberinto con deseo de complicarlo y no darle solución alguna, al menos es lo que parece, a tenor de los acontecimientos que están sucediendo.
Asistimos a un proceso político, cuando menos pintoresco, sobre todo por la facilidad de cambiar de ideas que tienen los políticos, bailando con la situación que más conviene o quejándose por imperativo de toda situación que acontezca, como si debatir la situación de España y el futuro de los españoles se tratara de un juego.
Queridos lectores he utilizado la palabra “imperativo” y esto me recuerda al filósofo alemán Emmanuel Kant y su famosa teoría sobre el “Imperativo Categórico,” donde habla de la Ilustración como un proceso de ‘’emancipación, donde el hombre ha salido de la “minoría de edad”, es una llamada al coraje, “atrévete,” y me pregunto yo, ¿han superado nuestros políticos la minoría de edad? sobre todo envueltos en este maremágnum de formar gobierno.
Algunos se quejan de trato vejatorio que reciben relegándolos al gallinero del Congreso, y otros que se suponen mentes privilegiadas de la escena política nos sorprenden con declaraciones descalificativas a la tercera fuerza política del país, tildándolas de chavistas – leninistas; pero aun ha ido más lejos el portavoz del Partido Popular, etiquetándolos de golpistas de la política, ante esta situación es evidente que no hemos salido de la minoría de edad de la que habla Kant, para salir de esa situación es necesario un movimiento de la voluntad, es necesario atreverse a saber que salir de la ignorancia, el oscurantismo y la opresión, en una palabra llegar a un consenso, es no ceder ni imponerse a todo.
Pero este razonamiento no solo requiere del valor del deber que es el motor de nuestras acciones, Kant llamo a esta actitud “Ética deontológica”, actuar por deber es la garantía de que nuestra acción moral sea aceptada como una buena acción, cuestión dudosa si se valora el debacle ocurrido en Valencia, donde varios políticos del PP han ido a dar con los huesos a la cárcel; después de tanta corrupción tengo serias dudas de la legitimidad del presidente en funciones para formar gobierno, y mucho menos para descalificar a otras fuerzas políticas que aún no han llegado al gobernado.
En fin, el siglo de las luces se distinguió por la emancipación del ser humano, bebió del proceso Ilustrado, el hombre alcanzo la mayoría de edad, de lo que no pueden presumir nuestros políticos, aunque no perdemos la esperanza de derrocar el despotismo personal, la codicia y la ambición y establecer una auténtica reforma del modo de pensar.