Los hosteleros de Almería aplauden la rectificación de los parterres del Paseo de Almería
El PSOE cree que la ciudad es “rehén de la falta de planificación, del despilfarro y de las chapuzas”

Los parterres del Paseo de Almería se acortarán para adaptarse a la afluencia.
El Paseo de Almería y su nueva imagen siguen dando de qué hablar. El proyecto estrella del centro de la ciudad se ha convertido en un territorio minado por críticas, rectificaciones y cuentas que no dejan de crecer.
Por un lado están los hosteleros y los vecinos, por otro, la oposición municipal, y, en medio, un Paseo que intenta abrirse entre parterres que ahora son demasiado grandes, pavimentos que se rompen y una sucesión de soluciones que cuestan cientos de miles de euros.
Almería
Los nuevos parterres del Paseo podrían acortarse para "celebrar eventos y facilitar el tránsito"
Álvaro Hernández
Hostelería y terrazas
Desde la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Almería (ASHAL), su presidente, Pedro Sánchez, reconoce que la Navidad ha servido como primera prueba de fuego para el nuevo Paseo: “La gente ha salido, ha habido movimiento y eso es lo fundamental”. Eso sí, ha advertido de que el gasto ha sido menor que en otros años, arrastrado por la inflación y la subida de precios. “Hay menos disponibilidad de bolsillo y eso se nota”.

Imagen de la Puerta de Purchena, en el centro de la capital almeriense.
Pero si algo preocupa especialmente al sector es la funcionalidad del espacio. Sánchez recuerda que desde hace tiempo vienen advirtiendo de que los parterres dificultan la instalación de terrazas.
“Para nosotros es importante que no estén o que sean más pequeños”, explica, para después valorar positivamente que el Ayuntamiento haya reconocido el problema y esté dispuesto a corregirlo. Su petición, sin embargo, es clara: “Queremos que la solución no implique un alargamiento más de la obra”.
Además, la hostelería pone el foco en la iluminación como herramienta para atraer público en los meses más complicados del año. “Febrero y marzo suelen ser los más oscuros, y que los fines de semana haya alumbrado sirve para dinamizar y que la gente venga a disfrutar del Paseo con otra perspectiva”.
Una oposición crítica
Mientras tanto, desde el PSOE el tono es mucho más severo. El concejal Raúl Enríquez ha definido la obra como “uno de los mayores despropósitos en la historia reciente de nuestra ciudad” y denuncia una cadena de errores que, a su juicio, arrancó con la elección de un pavimento inadecuado. “Piezas que llegan deterioradas, otras que se resquebrajan al poco de ser colocadas y retrasos que afectan a comerciantes, hosteleros y vecinos”, resume Enríquez.
A ese problema se suman ahora los sobrecostes. El Ayuntamiento ha tenido que adquirir una máquina limpiadora por 300.000 euros y contratar un tratamiento especial de sellado y antimanchas por otros 450.000. En total, 750.000 euros más para una obra que ya supera los 11 millones. “¿Quién asume responsabilidades por todo eso”?, se pregunta.

La peatonalización del Paseo de Almería es una de las obras más importantes que tiene en marcha la capital dentro de su transformación.
El último giro de guion ha sido la decisión de modificar los parterres por parte del Ayuntamiento. Lo que ayer se presentaba como un diseño moderno, hoy es un obstáculo para actos multitudinarios. El PSOE exige saber cuánto costará ahora ese cabio y recuerda que el proyecto tuvo una redacción de 250.000 euros.
Así, mientras los hosteleros piden ajustes prácticos para poder trabajar y atraer clientes, la oposición denuncia improvisación y despilfarro. “Almería no puede seguir siendo rehén de la falta de planificación, del despilfarro y de las chapuzas”, concluyen con rotundidad desde el PSOE.