Almería vota a Trump
Los 'almerienses' son cada vez más republicanos

Cartel de Carretera con el topónimo de la Almería de Nebraska.
Se puede ser un chalado y gobernar la civilización más poderosa del mundo: ahí está Trump; ahí estuvo Nerón; se puede ir desnudo, ser el amo del mundo y que a pesar de que cientos de niño digan que el rey va desnudo, continuar siéndolo (el amo del mundo). Trump no conoce Almería (quizá no sepa muy bien localizar España en el mapamundi) pero su republicanismo ha barrido allí: en USA existen dos pequeñas localidades llamadas Almeria (sin tilde), que comparten toponimia con nuestra Almería ibérica de desierto y chiringuito. Ninguna de las dos tiene categoría administrativa de municipio; son dos pequeñas aldeas, una hincada en el Estado de Alabama y otra en el de Nebraska, y en las dos ha arrasado el trumpismo, con más del 60% de los votos, según la Secretaría de Estado Electoral. Las Almerías americanas, frente a los demócratas, son feudos del republicanismo donde ha vencido con holgura en estas elecciones intermedias norteamericanas: como una especie de chequeo médico cuando uno llega a cincuentón. ¿Ganaría el republicanismo de Trump en la Almería original?
La Almería de la, en otro tiempo, esclavista Alabama es un pequeño asentamiento rural formado por algunas viviendas, una iglesia y una antigua escuela. Su nombre sí parece guardar relación con la ciudad española de Almería. Su historia más curiosa está vinculada al llamado Almeria Club, instalado en la antigua escuela, construida a comienzos del siglo XX. Allí llegó a actuar Hank Willians, que debió ser una de las grandes figuras de la música country estadounidense, quien grabó allí su disco Almería Club Recording.
La Almería de Nebraska es también una pequeña comunidad rural, fundada alrededor de 1884. Cuenta con un cementerio, una antigua construcción comunitaria y una oficina de correos. Su nombre tiene una historia diferente: no parece proceder de nuestra tierra, sino de Almeria Strohl, esposa de Wess Strohl, considerado el fundador de la comunidad.
Pero la relación de Almería con Almería, como es sabido, no se ciñe a esta coincidencia de nomenclatura. Miles de almerienses, durante los años 20 del Charleston, salieron en vapores como emigrantes a ciudades norteamericanas, a construir ferrocarriles y a pavimentar ciudades. Los Museos de Terque están llenos de cartas de hombres del Andarax que salieron rumbo a EUUU y que escribían a sus familias hablándoles de la altura de los edificios de Nueva York o de la costumbre de comer perritos calientes por la calle. Un grupo de emigrantes alhameños crearon una sociedad que tuvo allí cierto protagonista y que inspiró un relato de la novelista María Dueñas. De esa huella, estos dos poblados norteamericanos conservan el bendito nombre de Almería, con una clara ideología trumpista-republicana.