Estamos en campaña electoral y los protagonistas somos nosotros
Si alguien no se había enterado, ya estamos en campaña electoral. Realmente se puede decir que, con leves interrupciones, así vamos a estar casi hasta finales de año con la celebración de las elecciones generales, con lo cual habremos cubierto una etapa absolutamente trascendente para el futuro de Andalucía, los ayuntamientos y el Gobierno de España. Sin pecar de grandilocuente, seguramente estaremos en todo el proceso que se avecina, ante elecciones cruciales y ello por infinidad de razones de conocimiento general, el más importante de los cuales puede ser la aparición de nuevas fuerzas políticas, algunas antisistema, sin experiencia en gestión pública, como si esto fuera un tema menor.
Estamos en campaña, pero no sólo lo están los partidos. Lo estamos todos los ciudadanos. A partir de este momento, los verdaderos protagonistas seremos nosotros y lo que decidamos durará, ni más ni menos que cuatro años. No es un tema baladí.
El comienzo de la campaña ha coincidido con la publicación del CIS sobre la intención de voto en Andalucía ante el 22M. Sorprendentemente, para mí al menos, la encuesta castiga de un modo especial al PP y a IU, en beneficio fundamentalmente de Podemos y Ciudadanos, saliendo el PSOE prácticamente indemne, con pérdida de solo 4 parlamentarios con respecto al 2012. Y ello pese a la enorme crítica negativa que se puede hacer al PSOE gobernante en temas tan trascendentales como los ERE, la “distracción” de centenares de millones de los cursos de formación para desempleados o la gestión del paro con más de un millón de personas en esta situación. Si a ello unimos que vivimos en una comunidad donde en cualquier ratio que podamos comparar con el resto de España salimos perdiendo, y ello tras 35 años de Gobierno del PSOE, dibuja un panorama de difícil entendimiento, y todavía la Sra. Díaz pide más tiempo “para completar su obra”.
Podría tener sentido el castigo a IU, corresponsable de lo sucedido en Andalucía durante los tres últimos años, con una parálisis casi absoluta de la actividad legislativa y su marcha atrás en las investigaciones sobre corruptelas en la comunidad, pero no es en absoluto entendible castigar al PP andaluz cuando NUNCA ha gobernado la Junta, ni ha tenido responsabilidad en su gestión. Estamos en campaña y en ella hay que pedir cuentas a quienes nos han gobernado y, a partir de ahí, elegir para el futuro a los más competentes y sin rémoras del pasado.