La contra información
Rajoy, siempre conciliador, aludía a la debilidad humana de que cualquiera echa un borrón
En los Mass Media se llama contra información a la táctica encubierta de querer contrarrestar, neutralizar o, cuando menos, hacer ininteligible una noticia que se considera negativa por otra positiva. Dado que vivimos en un constante conflicto social, con intereses contrapuestos entre unos grupos y otros, la contra información se da en casi todos los niveles. Por eso al buen lector se le aconseja que lea, si puede, muchos periódicos y ue los contrate en lo posible con los de fuera, para estar bien enterado. .
La semana negra que acabamos de vivir por culpa de la supuesta trama criminal de Granados y Marjaliza ha convencido al PP de que ya” no son pequeñas cosas” las de la corrupción sino el río sin orillas que desemboca su mierda en Génova 4, por lo cual han tenido que pedir perdón . Rajoy, siempre conciliador, aludía a la debilidad humana de que cualquiera echa un borrón y hasta se consolaba con la idea de que al menos las instituciones estaban funcionando. De ahí que el Gobierno reaccionara creando casi trescientas nuevas plazas de jueces. La Asociación de Jueces para La Democracia dice que esto no es verdad pero, bueno, démosla por válida. Lo que intentaba el Gobierno era aminorar el efecto destructivo de la corrupción que ha colocado a Podemos como primera fuerza en expectativa de voto. Y si ustedes quieren otra noticia más cercana sobre contra información pensemos en Gabriel Amat llamado a declarar por una presunta prevaricación urbanística. Nuestro presidente de la Diputación no parar de salir en lo periódicos codeándose con las autoridades de la Junta y hasta con el obispo como diciendo.
“Yo no soy socialista. Yo trabajo; yo adelanto el dinero para carreteras” Los almerienses que ya pasan de los sesenta recordarán aquello de las bombas de Palomares, una enorme noticias que puso a Almería en órbita planetaria. Los servicios secretos de Norteamérica no sabían cómo contrarrestar aquel descrédit0 frente a la Unuòn Soviética, obviamente no exento de miedo porque pudo volar la mitad de la provincia. A don Manuel Fraga, ministro entonces de información y turismo, no se le ocurrió otra cosa que venir a bañarse a Almeria para demostrarle al mundo que aquí el a gua estaba limpia. Los niños pequeños se tapan los ojos cuando les dicen que viene el monstruo.. Así fuimos tratados los almerienses.