La Voz de Almeria

Opinión

Francisco Galera

Profesor jubilado y biógrafo de Celia Viñas

Un nuevo recuerdo: Aula ‘Celia Viñas’

Una placa ya recuerda a la querida profesora en la puerta de entrada a la que fue su clase en la Escuela de Arte y Diseño ‘Carlos Pérez Siquier’

Foto de familia tras la colocación de la placa dedicada a Celia Viñas en la que fue su clase en la hoy Escuela de Arte y Superior de Diseño ‘Carlos Pérez Siquier’.

Foto de familia tras la colocación de la placa dedicada a Celia Viñas en la que fue su clase en la hoy Escuela de Arte y Superior de Diseño ‘Carlos Pérez Siquier’.La Voz

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El jueves 12 de marzo tuvo lugar en la Escuela de Arte y Superior de Diseño ‘Carlos Pérez Siquier’ de Almería un acto sencillo, pero muy significativo: la colocación de una placa, con la inscripción Aula ‘Celia Viñas’, en la puerta de entrada a la clase donde impartió su innovadora docencia la inolvidable profesora afincada en nuestra ciudad. Será un recuerdo permanente de su paso por este edificio y, así, su memoria seguirá viva para los numerosos alumnos que aquí cursan sus estudios.

Recordemos que Celia Viñas (Lérida, 1915-Almería, 1954) llegó a nuestra ciudad, tras obtener el número uno en las oposiciones a cátedra de Lengua y Literatura de Enseñanza Media, el 8 de marzo de 1943.

Así describe ese momento en la primera carta enviada a su familia: “… y por fin, un ancho paseo de palmeras, Paseo del Generalísimo. Me doy cuenta de que estamos en el célebre paseo del Príncipe. Y el auto se detiene y una nube de niños sucios se pelea como pilluelos árabes por llevarle a uno la maleta. ¿Hotel Simón? Está a dos pasos. Y a las siete de la tarde entramos mi maleta y yo en el gran Hotel Simón. Habíamos salido a las diez de la mañana de Murcia”.

Impartió su primera clase también un 12 de marzo, pero de hace 83 años, a unos niños de 4º en el antiguo Instituto, la actual Escuela de Arte. Y escribe al terminar: “Estoy muy emocionada”. 

Después recogerá la nostalgia de este emblemático centro Agustín Gómez Arcos (uno de sus más queridos alumnos, además de gran escritor nacido de la semilla sembrada por Celia) en su bellísimo poema ‘Canción de la maestra’, dedicado a ella en la primavera de 1954:

“…Te lo prometo, amiga, maestra y casi madre.

Todo lo sufriré, porque tú me enseñaste que la vida es así…

Porque recuerdo tu lejana memoria

detrás de una mesa de madera marrón,

en el viejo instituto del claustro sombreado,

en el viejo instituto de la fuente sombría,

en el viejo instituto del níspero sombrío,

en el viejo instituto de la higuera,

de las palmeras,

del jazminero…”

Con este bonito gesto, la Escuela de Arte suma un homenaje más a la larga lista de los dedicados a la figura de Celia: conferencias variadas y charlas a los alumnos en el salón de actos, entrevistas y representaciones en el claustro, presentaciones de los dos volúmenes de las cartas a su familia…

Mención especial merece recordar los actos celebrados en el año 2004 en el cincuenta aniversario de su muerte: conferencia de quien escribe este artículo, concierto de Juan Francisco Padilla, intervenciones de autoridades de todas las Instituciones de la ciudad… clausurados con la placa colocada en la subida de las escaleras descubierta por su hermana Gabriela.

Desde estas líneas, quiero agradecer a Cristóbal Díaz, director del centro y a Isabel Ibáñez, vicedirectora, su disposición y total colaboración en todas las actividades que sobre Celia se les propone.

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