De listos, tontos y estupendos
“Los afectados por el cobro de más del IBI deben soportar peregrinos argumentos”
Errar es humano, pero echarle la culpa a otro es más humano todavía. La frase, atribuida a Les Luthiers, parece que va camino de convertirse en el eslogan de cabecera del Ayuntamiento de Almería, el lema con el que calmar la ansiedad que debe de producir estar en el punto de mira de los ciudadanos y no tener capacidad ni voluntad de reacción ante las más que razonables críticas a su gestión.
Pensar que uno es tan estupendo que nunca se equivoca, es de necios y creer que con echar la culpa a los demás todo se soluciona, una majadería.
El Ayuntamiento de la capital se niega a reponer en las cuentas corrientes de los almerienses el dinero cobrado de más por el IBI correspondiente a los años 2008 y 2009.
Reconoce el error pero considera que lo que pasara en esos dos años, para bien o para mal, habría prescrito, a pesar de que hubo contribuyentes mejor informados que el resto, y mejor atendidos que el resto, que sí consiguieron recuperar el irregular incremento cobrado de los recibos de la contribución en esas fechas. Aun así, la gran mayoría de los vecinos almerienses afectados por este error, del que han sido ajenos hasta hace poco, deben de soportar el peregrino argumento de que aunque sea el Ayuntamiento el que pasó un recibo equivocado, la culpa sea de otro – del Catastro- y, por lo tanto, aquí paz y después gloria.
¿Y no pagar el recibo del agua o de la basura algún mes- por ya veremos qué error se me ocurre- prescribe en algún momento? Pues estaría bien saberlo.
Es más, no sé si debemos de entender que entre los “tontitos almerienses”, a los que se refieren desde el Ayuntamiento de Almería cuando se trata de atizar a otra administración, utilizando con tal mal tino a los vecinos de esta ciudad, estarían los que no adivinaron ni fueron informados de que se les estaba cobrando más de lo que se debía por el Impuesto de Bienes Inmuebles. Igual, miren qué paradoja, lo que tenemos por aquí es mucho listo.