¡Basuras!
¡Basuras!
Tras los recortes que han sufrido los trabajadores de jardines, sobre un doce por ciento de rebaja en sus sueldos, se está a la espera de lo que decidan sobre los que recogen las basuras de la capital. A los trabajadores de jardines se les anunció un recorte que podía llegar al cuarenta por cien, y si no despidos del casi treinta por cien de trabajadores. Miedo. Eso es lo que ha estado sembrando la empresa entre los trabajadores con las bendiciones de los regidores municipales del Pp: Miedo. Así han tratado a los jardineros de Almería. ¡Qué verguenza! Al final, una rebaja del doce. Estamos hablando de nóminas mileuristas, a las que ese recorte mensual le crea un importante agujero en el sueldo. Entrando en Urbaser, desde el equipo de gobierno pepero del ayuntamiento, que no son tontos, le han pedido a la empresa que retrase negociación o comentarios hasta después de la feria. Se teme Luis Rogelio unas fiestas agosteñas de aromas en las calles y sin recogida de basuras, y no están por la labor. Cuando llegue septiembre será el momento de apretarle las tuercas a los trabajadores de la limpieza. Se volverá a jugar con el miedo, como han hecho con los jardineros, para al final meterles la “bacalá”, osea, recorte y de los gordos. Los jardineros no tenían muchas armas con las que luchar. No es el caso de los trabajadores de la recogida. El miedo al paro, al despido se ha apoderado de los trabajadores. Y cuando ese miedo se apodera de una sociedad, como ocurre en estos momentos, se encuentra más vulnerable ante estos tiburones de la política y de las empresas que sólo miran por sus intereses. ¿Otoño-invierno caliente?