Polémica parlamentaria
Polémica parlamentaria
Son las doce del dia de ayer, miércoles. El televisor de casa encendido como casi siempre. En la pantalla el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, respondiendo desde la tribuna a preguntas de la oposición. El ministro adopta un tono profesoral, con buenas maneras, pero como si fuera de sobrado y hablara a un bancal de lechugas. Hay que empezar por conocer el significado de las palabras, remacha el ministro. Aquí no habido rescate. En dos minutos os lo explico. Es necesario salvar la banca para que fluya el crédito. Sin crédito no podemos salir de donde estamos.
Tras un discurso de veinte minutos, Montoro abandona el púlpito y sube para el turno de réplica la portavoz del PSOE Soraya Rodriguez. No sin astucia de mujer, comienza alabando los grandes saberes de experto en economía que tiene el ministro así como su excelencia oratoria, pero esto es para preparar el primer zurriagazo: "No me ha contestado usted a ninguna de mis preguntas". Soraya se desmelena. En realidad le cae el pelo por los ojos. Bajo el calor de la polémica, la portavoz sube de tono arguyendo que son los ciudadanos los que necesitan saber en qué condiciones recibimos esos cien mil millones y de paso recuerda lo se dicen los líderes de fuera. Esta disfunción entre lo que nos dice el Gobierno aquí dentro y lo que dice fuera, está arruinado la política comunicativa de Rajoy. No entiendo cómo nos les gusta esta clase de polémicas con lo que vamos aprendiendo los analfabetos. Al fin y a la postre inventaron esta estrategia de reducir las guerras a periodos oratorios. Digo yo como pueblo soberano.