Tres días estuvo Lucero en una zanja esperando al veterinario
Y la manía de los políticos de denunciar cuando se les critica que son tramas contra ellos y sus partidos. Que lo que queremos es dejarlos en mal lugar. El señor Sánchez, dueño de Lucero y edil de urbanismo en el Ayuntamiento de Rioja, se ha defendido manifestando que creyó que el caballo estaba muerto y por eso lo metió en una zanja, zanja que le abrió un amigo con una máquina excavadora, que entonces notó que se movía y que fue en busca de un veterinario. Según lo contado, y a la espera de la investigación oficial de la Guardia Civil, se nos dice que lucero estuvo tres días en la zanja. ¡Tres días buscando un veterinario! Pepe, hijo, eres un poco lento, no. La pregunta que necesita respuesta es: ¿Si se te muere el caballo a qué te obliga la administración? No creo que podamos ir haciendo hoyos y enterrando caballos a nuestro libre albedrio y como nos dé la gana. Es de imaginar, no tengo caballos, de que tiene que existir un protocolo para situaciones como la vivida por el señor Sánchez. Y lo sorprendente, señor concejal, es que usted, con cargo público en la corporación de su municipio, y nada menos que de urbanismo, no supiera los pasos a seguir ante la hipotética muerte de Lucero. La explicación dada tiene algunas lagunas que llenar, empezando por aclarar si lo de los tres días mencionados son ciertos o no. Tres días buscando a un veterinario son muchos días.
Y en medio de la discusión sobre la vida y la presunta muerte de Lucero y el concejal de urbanismo de Rioja (que por cierto aún no ha dimitido), la perrera de la capital recibe la visita de unos delincuentes y arman el lío. Matan a un perro y roban cinco de los conocidos como peligrosos. Llevamos una época en materia de maltrato a animales en Almería como para hacérnoslo mirar. Por si nos faltaba algo hasta nos permitimos acosar, perseguir e insultar a mujeres mayores que intentan llevar un poco de comida a todos eso gatos que viven en el casco histórico de la ciudad.
Es evidente que esta sociedad nuestra ha perdido los papeles hasta con los animales. Ya no se trata de meternos entre nosotros, insultarnos y maltratarnos, damos un paso más y lo hacemos hasta con los animales, aquellos que no tiene un defensor que levante la voz por ellos. Ha sido un año duro, cerdos muertos, burros maltratados, perros ejecutados y ahora esto.