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Dos amigos abren el bar Vela en La Cañada con una firme apuesta por el tapeo de pescado

María Ataz y José Luis Navarro abren su negocio en la carretera de Níjar con una cocina centrada en el sabor del mar y una atractiva tapa estrella

María Ataz y José Luis Navarro, los dos jóvenes al frente del bar Vela en La Cañada.

María Ataz y José Luis Navarro, los dos jóvenes al frente del bar Vela en La Cañada.

Miguel Cabrera
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El barrio de La Cañada suma desde el pasado Miércoles Santo una nueva propuesta hostelera que está despertando el interés de vecinos y aficionados al tapeo. En el número 116 de la carretera de Níjar ha abierto sus puertas el bar Vela, impulsado por dos jóvenes amigos, María Ataz, de 25 años, y José Luis Navarro, de 27, que han apostado por el pescado fresco como seña de identidad.

El arranque no ha podido ser mejor: “La acogida está siendo muy buena”, aseguran, tras apenas unos días en funcionamiento. El local abre de martes a domingo, en horario de 10:00 a 16:00 y de 20:00 a 24:00 horas, y ya empieza a consolidarse como una alternativa en la zona del tapeo más característico de Almería.

La carta gira en torno al producto del mar, siempre fresco, con clásicos que nunca fallan como boquerones, jibia, calamares o hueva de merluza. Al frente de la cocina está María, autora de los platos preparados y responsable del toque gastronómico diferencial del establecimiento.

La tapa Vela es la estrella del nuevo bar.

La tapa Vela es la estrella del nuevo bar.M.C.

Tapa estrella

Entre ellos, como 'estrella', destaca la 'tapa Vela', creación propia que apunta a convertirse en el gran reclamo del bar: pan brioche negro tipo hamburguesa con atún a la plancha, alioli, canónigos, rúcula, cebolla crujiente, ajo y perejil. Una combinación cuidada que resume bien la filosofía del local, reflejada también en su propio lema: “del mar a tu mesa”, visible en el cartel diseñado por ellos mismos.

Aunque el pescado es la base, la oferta se completa con tapas de carne y, durante los fines de semana, platos tradicionales como arroz, migas o gurullos, ampliando así el atractivo para todo tipo de clientela.

El proyecto tiene además un marcado carácter personal. Ninguno de los dos ha estudiado hostelería ni había gestionado antes un negocio propio, aunque sí contaban con experiencia previa como camareros. “La hostelería es muy sacrificada y te tiene que gustar”, coinciden.

La idea les llevaba tiempo rondando, especialmente en el caso de José Luis: “Ha sido algo que siempre he querido hacer, montar un bar y por fin lo he conseguido”. El momento llegó cuando a él se le acababa el paro y María trabajaba como limpiadora. Decidieron dar el paso juntos.

Dos meses de retrasos 

Sin embargo, el camino hasta la apertura no ha sido fácil. Durante dos meses no pudieron abrir el local pese a estar asumiendo gastos de alquiler, luz y agua, debido a los trámites administrativos. “Ha sido angustioso, nos piden papeles en todos sitios, en Hacienda, la Junta, el Ayuntamiento, y eso retrasa mucho”, se lamentan.

Uno de los obstáculos está siendo todavía la licencia para instalar dos mesas en el exterior, que aún no han conseguido, pese a que el anterior negocio sí disponía de ella. Para solicitarla han tenido que contratar a un arquitecto y elaborar un nuevo proyecto. “Todo el retraso ha sido increíble, llegamos a plantearnos parar y replantear la apertura por esa espera, haciendo frente a todos los gastos”, dice María.

Esta situación ha tenido un impacto directo en la inversión inicial, que han terminado duplicando, aunque prefieren no dar cifras. Incluso han cambiado de gestoría para intentar agilizar el proceso.

Mientras tanto, han sacado adelante el bar prácticamente con sus propias manos: han reformado el local, pintado, acondicionado el espacio y diseñado todos los elementos, desde la carta hasta la imagen exterior. Actualmente cuentan con dos ayudantes, uno en la cocina y un camarero para completar el equipo.

El bar se encuentra en el numero 116 de la Carretera de Níjar, en La Cañada.

El bar se encuentra en el numero 116 de la Carretera de Níjar, en La Cañada.

"Ajustando el negocio"

En esta primera fase, reconocen que están aún ajustando el negocio. “Estamos como de prácticas, viendo lo que funciona y lo que no, tanto en productos como en horarios”, explican. Por ahora mantienen precios de 2,80 euros la caña con tapa y 3,20 el tubo, aunque admiten que los costes son elevados.

De ahí que algunas tapas lleven suplemento. “Si el producto, sobre todo el pescado, nos cuesta caro, muchas veces no es rentable ofrecerlo sin suplemento”, señala José Luis. Aun así, insisten en que están “tanteando el terreno” y que las decisiones futuras dependerán de la evolución del negocio. Entre sus ideas, no descartan incorporar menús más adelante.

Con capacidad actual para ocho mesas -y la intención de ampliar a dos más en la calle en cuanto obtengan la licencia-, la cafetería bar Vela inicia su andadura combinando ilusión, esfuerzo y una apuesta clara por el producto. Un proyecto joven que, en pocos días, ya ha comenzado a hacerse un hueco en la vida del barrio.

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