La Voz de Almeria

Almería

“Mi primera noche en Almería la pasé en la calle, en una colchoneta que encontré en la basura”

Emilia Paunica, deportista, cuenta cómo cambió su vida: “Pasas de tenerlo todo en Rumanía a ser una niña ilegal en España”

Emilia Paunica (54 años), en su visita a LA VOZ de Almería y Cadena SER, donde abrió su corazón y contó su historia.

Emilia Paunica (54 años), en su visita a LA VOZ de Almería y Cadena SER, donde abrió su corazón y contó su historia.Carlos Miralles

Carlos Miralles
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Una entrevista que llega al corazón. Emilia Paunica es una de las deportistas más reconocidas de Almería gracias a su brillante papel en el atletismo, pero sobre todo destaca por su sencillez, su amabilidad, educación y cercanía. A sus 54 años todavía le tiembla la voz cuando recuerda aquellos tiempos en los que tuvo que salir de Rumanía en busca de un futuro mejor. “La burbuja que teníamos los deportistas allí explotó con la caída del régimen”, explica. Desde los 7 años sabía que iba a ser atleta: “Mi madre me ponía a estudiar, pero yo me escapaba por la ventana para correr una hora y luego ya cogía los libros”. Tampoco olvida cómo llegó a España, a Almería: “Fue en 1997, en una caravana destartalada. Paré en Matagorda, y dormí en una colchoneta que encontré en la basura”.

"Me escapaba de casa y entrenaba una hora"

Emilia Paunica no entiende su día a día sin deporte, y como toda historia tiene un comienzo, señala que en Rumanía “se promovía mucho el deporte y se hacían muchas carreras populares. Con 7 años gané mi primera prueba a niños y niñas y desde entonces no he parado. Yo vivía en un bajo, mi madre me ponía a estudiar en mi habitación y me escapaba por la ventana para correr una hora y volvía para coger los libros”.

Una deportista top que siempre da todo.

Una deportista top que siempre da todo.LA VOZ de Almería

El momento clave que cambió su vida para siempre

Esa burbuja de la que tanto habla Paunica se pinchó de repente: “Me vine a España en noviembre de 1997, con un frío tremendo. Cambió el régimen rumano. Empecé a competir allí y llegué a estar entre los diez mejores del país, al estar en el Centro de Alto Rendimiento. Al caer el presidente los deportistas de élite nos quedamos desamparados. Además, yo estudié INEF, Educación Física, en Bucarest, que luego me homologaron en España”.

"Pasamos de hoteles de cinco estrellas, con todo masticado, a empezar de cero"Emilia Paunica, deportista

Con un sueldo de “alrededor de 150 euros”, no le daba para vivir, y decidió emigrar. Muchos compañeros de Paunica se fueron a Estados Unidos y ella eligió Europa. “Hace 30 años que estoy aquí, en Almería. Como tenía el deseo de cambiar y mejorar mi vida, pues me lancé. Pasamos de hoteles de cinco estrellas, con todo masticado, a empezar completamente de cero”.

"Mi aventura en Almería empezó en Matagorda"

Un viaje eterno para una joven Emilia Paunica llegaba a su final en Matagorda: “En una caravana destartalada, sin saber nada de castellano y sin dinero. Era una niña ilegal en España, con una mochila, un diccionario y lo básico para lavarme y cambiarme. Encontré una colchoneta en la basura y ahí dormí después de tantos días de viaje cruzando las fronteras. Así empezó mi aventura en Almería”.

"Vine a España con tres camisetas, dos pantalones y unas zapatillas rotas"Emilia Paunica, deportista

Para ella fue un cambio drástico e inesperado: “Venía de una burbuja de felicidad en Rumanía. Me encontraba el desayuno, las vitaminas, nos limpiaban la ropa y la habitación… Y de repente me veo con tres camisetas, dos pantalones y unas zapatillas rotas en Almería”. Inquieta por naturaleza, Emilia Paunica se puso en marcha: “Fui andando por el pueblo y un hombre me vio un poco despistada, así que me echó una mano. Empecé a trabajar con don Manuel en un invernadero, me pagaba al día y regresaba al cortijo. Fui acumulando dinero hasta que pude pagar un alquiler en Balerma y sacarme los papeles. Por las mañanas me ponía mis zapatillas e iba corriendo 8 kilómetros hasta Matagorda y a la vuelta me traía mi jefe; así entrenaba”.

Muy feliz con la bandera de España.

Muy feliz con la bandera de España.LA VOZ de Almería

"Me comía un bocadillo y me iba en bus a Almería"

Para poder compaginar la vida laboral con el deporte, habló con su jefe. Trabajaba hasta las 3 en el invernadero, cogía un autobús de Balerma a El Ejido y otro hasta Almería para entrenar en La Juventud-Emilio Campra, primero con Antonio Zarauz. A las 8 hacía el trayecto inverso, “me comía un bocadillo y a dormir. Mi nivel como atleta empezó a crecer y para avanzar necesitaba estar en Almería. No tenía mucho dinero ni conocía a nadie en la capital. Me fui a las monjas de María Inmaculada y ahí dormí, en una habitación de la segunda planta en la calle Real. Con los años volví allí y les regalé una medalla”.

Con Ambrosio Sánchez, un referente del deporte y de la vida que está en el cielo.

Con Ambrosio Sánchez, un referente del deporte y de la vida que está en el cielo.LA VOZ de Almería

En 2001 tocó fondo cuando no le salían los resultados

Con un palmarés impresionante, a Emilia Paunica se le complicó todo cuando vio que los resultados no le salían: “Más de 43 medallas internacionales con España sí tengo, y en Máster unas cuantas más. Sin embargo en 2001, en San Sebastián, acabé última en la prueba y pensé en retirarme. Tenía un gimnasio en El Zapillo y de repente no supe qué hacer con mi vida. La burbuja explotó de nuevo. Me gastaba todo lo que ganaba sin pensar en que un día se terminaría. No nos enseñaron a gestionar eso”. Tuvo incluso problemas con el alcohol: “Toqué fondo. Bebía alcohol, me miraba al espejo, pesaba 63 kilos y no entendía nada, así que opté por cambiar el camino y volver a la disciplina. Encontré en la categoría Máster la vía de escape para competir otra vez. He visto a gente con 103 años haciendo pruebas así que regresé al éxito”.

Otro referente histórico del atletismo en Almería, don Emilio Campra.

Otro referente histórico del atletismo en Almería, don Emilio Campra.LA VOZ de Almería

"Tengo una agenda y apunto todo desde los 7 años"

La pandemia obligó a parar y a Emilia Paunica se le abrió una nueva puerta: “Aprendí a meditar. Soy una persona inquieta y estar encerrada me superaba”. La experiencia de tantos años en la élite le lleva a reflexionar: “Pasamos demasiado tiempo con el teléfono y cuando te das cuenta llevas 5 horas, con lo que una persona puede hacer en ese tiempo. Yo valoro mucho el tiempo libre ahora mismo. Cuando tenía 7 años mi entrenador me dio una agenda y ahí apunto todo lo que hago, y hoy en día la mantengo. En la vida hay que tener orden y lo recomiendo. Se puede ser feliz con cosas pequeñas”.

"Me queda mucho deporte todavía. No está e mis planes jubilarme ahora mismo"Emilia Paunica, deportista

Y quiere dejar muy claro que todavía tiene gasolina para más años de atletismo: “Me queda mucho deporte todavía, no me voy a jubilar, o al menos no está en mis planes. Nunca he dejado de entrenar. En algunos campeonatos me quedaba última pero nadie sabe qué hay detrás. El deporte es terapia y si me siento mal salgo a correr, o a hacer pesas. Más zapatillas o más chándal y menos medicamentos”.

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