La Voz de Almeria

Obituarios

Elisa Lucas Martínez

Besos y conversaciones en el porche de ‘la parcela

JOSÉ MARÍA VERDEJO

Publicado por

Creado:

Actualizado:

JOSÉ MARÍA VERDEJO Va a hacer un año ya que nos dejaste y parece que fue ayer mismo. No pensaba que te iba a echar tanto de menos. En un principio quería haber escrito lo que cabía en 91 años de vida, pero no sería tan importante como las lecciones que nos dejaste. Me limitaré a tratar de mostrar mi gratitud por la suerte que tuvimos las personas que vivimos cerca de ti. Gracias por haber mantenido la cordura en los momentos terribles de la muerte de tu hijo Javier. Qué hubiera sido de nosotros, aún pequeños, sin tu amor protector en esas terribles circunstancias. Tanto dolor no te impidió seguir luchando por tus otros hijos e hijas, por pensar en ellos y conservar la sonrisa. Mi agradecimiento por querer hacer de este mundo un lugar mejor, por ayudar a los demás, por llegar a sentir el dolor ajeno como el tuyo. Mi gratitud por tu vocación de servicio, por ser cariñosa con tus sobrinos, por jugar y entretener a tus nietos, mientras sus padres estaban trabajando. Nunca llegaré a tener tu infinita paciencia con todo el mundo. Una de las cosas que más he admirado de tu marido Guillermo es que supo ver lo buena persona que eras cuando te pidió permiso para acompañarte en la calle. Y luego estaban “aquellas pequeñas cosas” como: los besos, las conversaciones en el porche de la ‘parcela’, las cartas escritas a máquina, las canciones mientras trabajabas tan duramente, tantas cosas... También me acuerdo de esa bendita inquietud por conocer países y personas y ese amor al mar al que ibas todos los días antes de empezar a trabajar en la Llave, cuando eras soltera. Te fuiste con tu marido, Guillermo, tu hijo Javier y tu querido nieto Guillermo Alberto. Nos has dejado tan solos... Es cierto que lo que hace tu madre por ti, nadie más lo va a hacer pero nos queda tu ejemplo, tu ausencia en cada rincón de la casa, y la suerte de haberte tenido como madre. El tiempo que compartirnos contigo fue una lección constante de como vivir la vida y sobre todo,como sentirla. Muchas gracias, mamá.

tracking