Pepe Madrid Céspedes
Al amigo, al primo al taurino, al almeriense
Agencias

Cuántos amigos has dejado por todo tu recorrido en España en tu trabajo, por tu saber estar como jefe trabajador y compañero, ayudando y ofreciéndote en todas las circunstancias, solucionando siempre todos los problemas que pudieran surgir en el día a día. Hasta en tu enfermedad supiste agradecer a médicos, enfermeras y personal de planta el trato recibido en el hospital de Torrecárdenas, claro que no podía ser de otra manera, porque tú no eras José, eras Pepe, que es como querías que te llamaran, incluso a los compañeros con los que coincidiste en la habitación. No te podemos olvidar tampoco los buenos ratos con tus amigos de tu vecindad, en las reuniones que formaban con un buen vaso de vino por medio. Cuántas risas y buenos momentos (¿verdad Juan, Miguel, Antonio Román…?). Primo, casi padre, llevas ya dos meses que físicamente no estás con nosotros, pero te sentimos tan cerca que incluso hablamos, bebemos y reímos porque tú forma de decir las cosas, que aunque no tuvieran importancia le ponías el punto sobre la ‘i’, siempre sin maldad pero muy claras, y estarán en nuestro recuerdo. Profesor con tu familia, enseñando a tus hijos Lola y Pepe, nietos Javier, Lucía y Jimena, el saber estar en la vida con educación y respeto, claro que siempre con tu compañera de toda la vida, la prima Loli. Y del Rocío, ¿qué habría que contar? Rociero, que aún viviendo fuera de Almería procuraba estar siempre al lado de tu Virgen y de tus hermanos, haciendo el camino. Y de mis primos, casi hermanos, Loli, Lola, Pepe, Ángel y Ana, el comportamiento durante tu enfermedad, sufriendo por dentro para que tú no lo notaras, el ejemplo que han dado en los momentos más duros de la vida. Claro, que tampoco hay que olvidar a Pedro (médico), Maribel, tus cuñados Miguel, Gaspar y Plácida y tu hermano Pedro Madrid. Gracias a quien te acompañó en tu despedida en el tanatorio, se notó el peso de tus amistades. Este año te has caído del cartel, porque en la plaza de toros se va a notar mucho tu ausencia, tanto en los pasillos saludando y comentando de toros con tus amistades, y en la grada 1, quieras o no quieras tendrás tu sitio. ¿Quién nos va a comentar estas corridas, tanto de ganado como diferentes momentos de la lidia? Porque de toros, sabías hasta la saciedad, conocías las diferentes plazas de España, aunque tu abono y el de tu hijo era de Madrid, conociendo a personal y entresijos de la plaza. Y cuando recibía la visita de algunos amigos de Almería, les acompañabas con mucho gusto a visitar los diferentes lugares típicos de gastronomía de Madrid. No los dejabas solos, acompañándolos para que vieran los toros en los corrales, sorteos... Como abonado del Atlético de Madrid, no te perdías un partido de los sufridores.