“El Puche lleva muchos años de castigo que no se van a solucionar en un día”

Entrevista a Ian de la Rosa, director del cortometraje ‘Farrucas’ nominado a los Premios Goya

Ian de la Rosa, director del cortometraje \'Farrucas\'.
Ian de la Rosa, director del cortometraje \'Farrucas\'. La Voz

Todos conocen ya que el cortometraje 'Farrucas' dirigido por Ian de la Rosa ha sido nominado a los Premios Goya en la categoría de 'Mejor cortometraje de ficción'. Pero quizá haya que ahondar un poco más para entender donde reside la emoción de este filme.


¿Quién es Ian de la Rosa en el corto 'Farrucas'?

Supongo que yo también siento una frustración de no alcanzar lo que deseo. Es una de las cosas que pensé mucho una vez que vi el corto ya con el montaje terminado. Me planteé mucho esta pregunta: ¿Y por qué has hecho 'Farrucas', más allá de que te enamoraste del barrio y de ellas? Había algo más profundo, porque siempre hay algo más profundo. Y la única conclusión a la que pude llegar es que yo también me sentía, en mi medida, en mi círculo, en mis circunstancias y en mi realidad muchas veces de la manera en la que se sienten ellas cuando desean algo y ven que el resto le lleva ventaja. Creo que simplemente lo digo porque soy trans y el tránsito para mí ha supuesto, y para aquellas personas trans con las que he hablado sobre este tema, un frenazo en la carrera de tus coetáneos. 



Por decirlo de alguna manera, las barreras que encuentras tú como persona trans, otros no las tienen.

Aunque me considero muy privilegiado, el hecho de transitar es algo que tiene una factura, y que hay que reconocerla como tal. Al principio me dolía darme cuenta, pero una vez que entiendes y racionalizas, puedes seguir el camino sin dolor. El tránsito hay que pasarlo. 



Entonces, el cine podría haber sido la herramienta con la que luchas para superar estas trabas.

No lo sé, supongo que hasta ahora sí. Es una herramienta compleja, muy cara y privilegiada. Tampoco puedo racionalizar esto porque viene de las entrañas, y será por eso por lo que aguanto y continúo. E incluso ahora con más fuerza que nunca. No sé si el cine se puede utilizar para cambiar el mundo, he creído durante muchos años que sí y no quiero decir que haya dejado de creer. Lo que sí se que es una herramienta para conectar con otras personas y a lo mejor eso es lo que busco, conectar y dejar de sentirme invisible de alguna manera.


Y 'Farrucas', ¿crees que puede llegar a cambiar aquellas mentes tan cerradas?

Ojalá, no lo sé. Ahora es muy temprano. El Puche lleva muchos años de castigo que no se va a levantar en un día, ni en un año, ni en dos. Se trabaja mucho desde dentro y desde fuera. Es una lucha continua la que tiene ese barrio. Podríamos hablar de más barrios de Almería o del mundo con estas características, pero por lo menos, visibilidad. Estoy contento de que El Puche se pueda mirar de otra manera, de que estas chicas no sean cifras y se les mire como personas de carne y hueso, trascendiendo muchas barreras. 


¿Qué percibe el público del corto?

El público se enamora de ellas y se emociona. A mí eso me sorprende porque me ha costado mucho. Este proyecto ha sido tan largo que mi perspectiva desde dentro, con la de la gente, es totalmente diferente. Creo que hay una mezcla entre respeto, admiración y emoción. La gente cuando sale las admira y las respeta, y eso me pone muy contento porque no quería caer en el paternalismo ni en la condescendencia. 


Cuánto tienen que ver aquí las administraciones para que cambien sus realidades.

Evidentemente si 'Farrucas' ha llegado a ser nominada para el Goya, es porque ha conectado con gente que no conoce El Puche, ni nada de todo esto. Que esta realidad cambie depende de las administraciones. De momento se ha puesto el acento ahí.


A todos nos han construido castillos de prejuicios sobre El Puche construidos de la nada, y que la realidad es que no son así.

Los mismos prejuicios que me he creado yo, que vivo en Níjar y que conozco El Puche desde que tengo uso de razón pero que jamás había entrado. Hasta hace tres años, que conocí a una de las protagonistas y a su familia. En la primera entrada se me cayeron muchos prejuicios, y a partir de ahí se fueron cayendo uno detrás de otro, hasta llegar a rodar allí y sentir que era como mi casa. No he llegado a vivir ahí porque nunca encontré piso para alquilar, pero para la preparación del rodaje nos alquilamos un piso lo más cercano posible.


En realidad, fueron como una familia para ti y para el equipo.

Yo he llegado a sentirlo como mi barrio de acogida y esa era buena señal porque la única forma de rodar tranquilamente es sintiéndote así, pero en cualquier contexto. Por eso estamos eternamente agradecidos a los vecinos y vecinas del barrio que nos acogieron con los brazos abiertos. A las chicas, a las familias de las chicas, a Ítaca que estuvo dando soporte y al equipo que se lanzó a esto. Esto era todo una aventura porque partía de algo muy difícil, y es que las chicas no eran actrices. Eso ya solo de por sí es un abismo que no sabes dónde va a llegar. 


En mi visita a El Puche vi muchas chicas con sueños pero con miedo a que se les trunque por su entorno.

El problema es que ese entorno debería de cambiar y ser apoyado por la administración para que sí les beneficiase. La solución no es irse del barrio, el barrio sigue ahí. Y si se va una persona, habrá otra que sufrirá lo mismo. La única solución real es dar al barrio lo que necesita. Tiene que haber un plan de empleo, alumbrado público, recogida de basura.


Yo estoy muy segura de que hay abandono en el barrio, pero tú ahora lo conoces mucho más.

¿Tú que crees? No hace falta entrar en el barrio para saber si hay abandono, desde la rotonda se ve. 


Me sorprenden los premios, y te felicito por vuestro increíble trabajo, pero todo sigue en la misma situación.

Pero bueno, qué te voy a decir de esto. Lo que no me gustaría en lo que se invirtiera el cine en un lavado de conciencia, como si dar un premio a un cortometraje como 'Farrucas' fuese a solucionar la problemática del barrio, cuando no es así. Algunas personas piensan que es así. No se puede confundir, es una película con una parte documental y otra de ficción, y luego la realidad es la que ellas tienen cada día. En el corto solo se ha reflejado una pequeña parte mínima, y de lo demás se tienen que encargar otros. 


Dime qué te han aportado como persona las chicas, que no como director.

Ellas son muy sabias e intuitivas. Saben cuando tienen que actuar y cuando echarse a un lado. Ante todo saben estar al lado de la gente que quieren cuando lo necesitan, en las peores y en las mejores. Esos vínculos tan radicales fueron una de las cosas que más nos engancharon del barrio, el sentir que había una familia que te podía sostener, pasase lo que pasase. Yo con ellas volví de alguna manera a creer en la amistad y en el amor, en cómo nos podemos cuidar una a la otra en todas las circunstancias. 


¿Qué se siente al ser 'Farrucas' nominado al Goya?

A nivel de todo,  salir nominado al Goya era imposible que pudiéramos pensarlo. Estoy muy tranquilo. Siento tranquilidad. El premio ya está, estar ahí era complicado y lo hemos conseguido. Ahora simplemente quiero seguir trabajando y hacer mi primer largo. 

 

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