Juan Manuel Gil vuelve con ‘Un hombre bajo el agua’, un viaje al niño que fuimos

El escritor presenta hoy su nuevo libro, entre las memorias, el documental y la narración

Juan Manuel Gil se reencuentra con los lectores este jueves en Picasso.
Juan Manuel Gil se reencuentra con los lectores este jueves en Picasso. La Voz

Un adolescente encuentra un cadáver sumergido en el fondo de una balsa. Es el trágico suceso que desordena las piezas de ‘Un hombre bajo el agua’ (Expediciones Polares, 2019), la nueva novela de Juan Manuel Gil. Un libro que bien podría ser un rompecabezas, ya que su protagonista vive obsesionado, muchos años después, recabando testimonios para reconstruir los detalles que rodearon a aquel traumático hallazgo.


Tras ‘Las islas vertebradas’ (Playa de Ákaba, 2017) -su obra más ortodoxa-, el escritor almeriense vuelve a publicar un libro difícilmente clasificable, una cuestión habitual en su producción. Un título que bebe del reporterismo y el género documental, pero que también tiene bastante de novela negra.


“Vuelvo a lo genuino, a lo que siempre me ha interesado, esa mezcolanza entre las memorias, el documental y la narración, pero sin olvidar una palabra que ha caído en el descrédito: el entretenimiento. A mí me encanta que me entretengan, cuando leo es lo que busco, y lo he tenido muy en cuenta a la hora de llevar al lector, acunarlo y ponerlo de mala hostia de vez en cuando”, explicaba ayer Juan Manuel Gil en ‘Hoy por hoy’, programa de SER Almería.


En el centro de los hechos, el personaje principal, quien casualmente se llama como el narrador, Juanma Gil. Porque en un juego de autoficción que el autor define como autobiografía, el relato está repleto de guiños a su propia vida y a sus libros anteriores. “Parto de un montón de hechos reales que han ocurrido en mi vida y que yo he procurado literaturizar hasta construir un artefacto que funcione en un lector que no tenga que ser exclusivamente de aquí”, señala. 


Entonces, ¿el agua bajo la que han hallado un cuerpo es la de El Alquián? “Cualquier persona de allí reconocerá El Alquián, no aparece el nombre como tal porque pretendía que fuera una historia universal; sin embargo, hay un guiño a la novela ‘Campos de Níjar’, al pasaje donde Juan Goytisolo se encuentra una edificación que nosotros conocemos como El Hogar”, sostiene.


Viaje a la infancia

‘Un hombre bajo el agua’ es un viaje al niño que fuimos, a esos veranos en libertad en que se recorrían las calles sin ningún tipo de control. También a los miedos infantiles y a elementos desbordantes de misterio como aquellas balsas de las que nos advertían los padres.


“La balsa tiene un poder simbólico, pero es que está en el origen mismo de esta historia. Dependiendo de dónde nazcas, los miedos son distintos, pero el miedo como elemento de educación de los padres hacia los hijos es constante; te cuentan historias para mantenerte a salvo, porque saben que la cobardía es un mecanismo de subsistencia importante”, indica.


Así, si en ‘Mi padre y yo. Un western’ (El Gaviero, 2013) Juan Manuel Gil rendía homenaje al particular sentido del humor y la parquedad de su padre, en ‘Un hombre bajo el agua’ es su madre la fuente de inspiración por su inagotable capacidad para fabular. “Mi madre siempre me transmitió el miedo a las balsas porque El Alquián estaba repleto, ella dedicó mi infancia a contarme historias de terror haciéndolas pasar por realidad, que es un poco lo que yo he hecho en este libro”, confiesa.


Este artículo afronta su recta final y el cuerpo de un personaje sigue sumergido. Un hecho que tiene muchas lecturas y que va más allá del mero suceso. Quizá el verdadero protagonista no sea el tal Juanma Gil y sea este cadáver del que nadie se termina de responsabilizar. Tal vez los adultos estemos desposeídos de la simplicidad con la que un adolescente puede contar un hallazgo así. Cabe la posibilidad de que sea hasta ridículo que tantos años después sigamos obsesionados con trazar una línea para encontrar respuesta a todas las preguntas. Y con probabilidad este rompecabezas no tenga solución posible.


“Es una novela divertida”

"A pesar de que es un libro que se inicia con una muerte, es una novela divertida porque yo considero que el Juanma niño era divertido y tenía que hacerle este homenaje; es más, el Juanma niño se reiría de este Juanma adulto”. Con esta frase, Juan Manuel Gil (Almería, 1979) borra de un plumazo cualquier tipo de idea preconcebida sobre la hipotética seriedad de ‘Un hombre bajo el agua’, su última novela. 


La presentación de la obra tendrá lugar hoy a las 19 horas  en Picasso Reyes Católicos. El autor estará acompañado por el periodista y cómico Pepe Céspedes y por su editor, Iban Petit, del sello vasco Expediciones Polares. La ilustración de cubierta es de Thani Mara.




 

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