Carboneras

Microalgas, los ‘superalimentos’ nacidos en la central térmica de Carboneras

Endesa impulsa varias líneas de investigación con estos organismos en la Central Litoral

Microalgas al microscopio.
Microalgas al microscopio. La Voz
¿Encontrará la ciencia un alimentos capaces de cubrir todas las necesidades nutricionales básicas de un ser humano? Puede que suene a ciencia ficción, pero es una de las líneas de investigación que ha inspirado a Endesa para iniciar una investigación científica pionera que está teniendo lugar en la central térmica de Carboneras.

En 2016, Endesa lanzó el proyecto Algae For Healthy World (algas para un mundo sano) una iniciativa en la que participaron siete empresas e instituciones y que nació al amparo de la Central Litoral, donde desde 2006 se investiga la utilización de las microalgas en la captura de CO2 por su alta capacidad de absorción.

El poder de absorción de CO2 de las microalgas es cuatro veces superior al de un bosque, por lo que en Carboneras se inició la investigación con estos organismos en esa línea, pero pronto el estudio evolucionó hacia otros usos, entre ellos los nutricionales.

Así, lo que empezó como un proyecto para reducir las emisiones de CO2, pronto diversificó sus líneas de investigación y, además de como producto con alto valor nutricional humano y animal, los científicos trabajan ya en Carboneras para utilizar las microalgas como fertilizante y fungicida naturales, además de como producto farmacéutico, biomédico o incluso cosmético.

"Hoy en día ya conocemos propiedades generales de las microalgas, pero nosotros queremos ir más allá. La idea es obtener productos alimenticios de alto valor añadido que se utilicen en la industria agroalimentaria, farmacéutica o gastronómica”, explicaba Roberto Andrés, responsable del proyecto y de la planta piloto de microalgas de Endesa, durante el lanzamiento del mismo.

El pasado 25 de marzo un grupo de alumnos de 3 a 11 años del CEIP Federico García Lorca de Carboneras, conocieron de primera mano este proyecto que está teniendo lugar, sin que apenas lo sospechasen, en la central que se ha convertido en un elemento más del paisaje carbonero.

Roberto Andrés, responsable de los proyectos de I+D de Endesa, Margarita Martínez, responsable de Medio Ambiente de Endesa, y Palmira Guarnizo, experta en biotecnología, fueron los encargados de dar a conocer el apasionante mundo de las microalgas a los estudiantes.

Endesa inició este proyecto en 2006 con estudios experimentales que poco a poco se fueron asentando, gracias a la colaboración de numerosas universidades andaluzas, entre ellas la de Almería. El aprovechamiento de estos microorganismos unicelulares que llevan en nuestro planeta desde hace 1.500 millones de años, ha permitido a muchas pequeñas empresas desarrollar un mercado nuevo, gracias a la industrialización del proceso de obtención de productos de alto valor añadido a partir de las microalgas.

Del 'cepario' a los 'fotobiorreactores'
El proceso se inicia en el cepario o zona de inóculos, donde se generan y mantienen las microalgas en pequeños volúmenes con el objetivo de obtener un cultivo de gran calidad, con densidad celular óptima y en un volumen suficiente que permita crear cultivos a escala industrial. Tras la obtención de este compuesto, se pasa al cultivo intensivo y controlado de las microalgas en fotobiorreactores, diseñados especialmente para permitir la forma más eficiente del paso de la luz, necesaria para la fotosíntesis.

El último paso es el cosechado de la biomasa de microalgas, obteniendo el producto final en formato de pasta fresa o seca, liofilizada. Un proceso que los alumnos del Federico García Lorca pudieron conocer de primera mano junto al técnico y experto en este proyecto Miguel Gutiérrez Díaz.

Alimentándose a base de algas
Las microalgas no son algo nuevo en el campo de la alimentación. Estos microorganismos que conviven a diario con nosotros en playas y costas ya eran utilizados como alimentos en la antigua China hace más de 2.000 años.

El proyecto Algae For Healthy World se ha centrado en investigar para convertir tres microalgas -Spirulina, Nannochloropsis Gaditana y Pyrocistis- en verdaderos superalimentos: pigmentos antioxidantes, compuestos bioactivos de naturaleza proteica, o azúcares. Y todos ellos alternativas a las grasas hidrogenadas que tantos problemas cardiovasculares causan.




 

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