¿El Papa Francisco en Almería? Motivos para un viaje (no tan) improbable

El Papa no va a venir nunca a España, pero quizás sí a Almería, por contradictorio que suene

El Papa Francisco, junto al obispo de Almería, Antonio Gómez Cantero.
El Papa Francisco, junto al obispo de Almería, Antonio Gómez Cantero.
Álvaro Hernández
08:21 • 27 sept. 2023 / actualizado a las 21:23 • 14 oct. 2023

El Papa Francisco no va a venir nunca a España y, por supuesto, no va a poner un pie en Almería. No obstante, es más probable un viaje apostólico del Papa Francisco a Almería que uno a España. Por contradictorio que suene, es posible. Es una forma de interpretar las palabras del propio Papa Francisco y este texto, un auténtico ejercicio de ciencia ficción papal, no es sino una lista motivos para justificar esa afirmación: un viaje del Papa Francisco a Almería no es tan imposible como parece. 



Si Juan Pablo II vino a este país cinco veces y Benedicto XVI lo hizo otras tres, Francisco lleva un total de cero visitas en los diez años que dura ya su pontificado, tiempo en el que ha viajado a un total de 59 países repartidos por 4 continentes.



Que no va a visitar España es una especie de secreto a voces sustentado en rumores de pasillos de obispado y sacristías: el Papa Francisco prefiere visitar las periferias y, además, cuenta en España con un grupo de obispos poco afines que le dan más dolores de cabeza que alegrías. Entre unas cosas y otras, pocos motivos tiene el jefe del estado del Vaticano para venir hasta aquí. 



Algo dejó entrever el propio Papa en el vuelo que le llevaba este verano hasta las JMJ celebradas en Portugal. Preguntado por los periodistas mientras el avión pasaba por el espacio aéreo español  si eso contaba "como visita papal", el Santo Padre respondió entre risas que “puede ser”, narra El País.



Una vez pintado lo más pesimista del escenario de ese improbable viaje del Papa Francisco a España, toca responder a la gran pregunta: por qué no es tan difícil que el sucesor de San Pedro venga a Almería (aunque no va a venir).



Sus viajes



El propio Papa Francisco justificó hace no mucho por qué no está entre sus planes venir a España: "No voy a ir a ningún país grande de Europa hasta que no termine con los pequeños". Incluso antes, en 2019 mientras volaba a Marruecos, dijo un rotundo: "Iré a España cuando haya paz; primero tienen que ponerse de acuerdo ustedes", en clara referencia a la guerra civil que (siempre) ronda por la Conferencia Episcopal.



Y es cierto que empezó sus viajes apostólicos en Albania. Que después fue a Bosnia. Que, en Europa, también ha estado en Armenia, Polonia, Georgia, Azerbaiyán, Suecia, Estonia, Letonia, Lituania, Macedonia del Norte, Bulgaria, Rumanía, Hungría, Eslovaquia... En definitiva, para nada es ajeno el Papa a Europa. No ha apostado por viajes a América y África a cambio de renunciar a Europa. No. Simplemente, sigue su filosofía de salir a las periferias, tanto de lo social como de lo geográfico y económico. Antes países pequeños que los grandes estados vinculados a la Iglesia católica. Y por eso España no está en sus planes.


Sin embargo, en la lista de viajes apostólicos por Europa hay excepciones. El Papa Francisco ha estado en Francia (primero en Estrasburgo y, hace tan solo unas semanas, en Marsella). También en Irlanda (con motivo del IX Encuentro Mundial de las Familias), en Grecia en dos ocasiones, en Portugal con motivo de la JMJ y, claro está, en Italia.


De esta forma, de los países del sur de Europa, solo falta uno: España. ¿Y por qué Almería sería el lugar perfecto para viajar a España sin venir a España? La respuesta la da, una vez más, el propio Papa Francisco: "Empecé con Albania y, si bien fui a Estrasburgo, no fui a Francia. Si bien voy a Marsella, no voy a Francia".


Y ahí está la clave. Puede venir a Almería, sin venir a España. ¿Y por qué a Almería y no a Tarragona, Cáceres o Zamora? Porque venir aquí sería seguir un patrón: la inmigración.


No en vano, en los viajes del Papa Francisco a países europeos tradicionales, siempre ha habido un elemento común: la periferia social del lugar en cuestión. Más allá de la visita a Estrasburgo (para acudir al Parlamento Europeo) o la reciente visita a Portugal para la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa Francisco fue a Grecia para ir a Lesbos, puerta migratoria de Europa, al igual que visitó en Italia ese dramático escenario migratorio que es Lampedusa. En Marsella, hace unas pocas semanas, la inmigración y la integración fueron dos de los grandes protagonistas de la visita apostólica.


Y ahí es donde encaja Almería. Con más de 100 nacionalidades conviviendo en Roquetas de Mar, pateras desembarcando en Adra, dramáticos naufragios en el Mar de Alborán y poblados chabolistas como Atochares (y otros tantos), la periferia que busca el Papa Francisco en España está representada en Almería mejor que en ningún sitio. Y por eso no es (tan) improbable que, un día, Almería reciba la visita de todo un Papa. 


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