Recta final en el Cable Inglés: el montaje de la pasarela llega a su última fase

La instalación de madera de iroko llega su fin: ahora queda pintar los tablones

La madera, ya instalada.
La madera, ya instalada.
Álvaro Hernández 11:22 • 18 sept. 2022 / actualizado a las 20:29 • 18 sept. 2022

Ya cuenta con iluminación y, día a día, los encargados de la instalación de la madera de iroko avanzan en el montaje de esos tablones sobre la que pasearán almerienses y turistas para disfrutar de una de las mejores (y más inéditas) vistas de la ciudad: las obras para convertir el Cable Inglés en un paseo peatonal elevado ya se encuentran en su fase final.


Así, los trabajos desempeñados por la empresa almeriense La Central - Empresa de Servicios a la hora de instalar los tablones de madera ha llegado a la parte final del futuro paseo peatonal, esa parte más ancha del antiguo cargadero del mineral desde la que los futuros visitantes podrán disfrutar de las vistas a escasos metros de la bocana del Puerto de Almería.


No obstante, aunque a la instalación de la madera de iroko es una tarea a la que apenas le quedan unos días, los plazos que manejan desde la compañía a la hora de finalizar los trabajos rondan los dos meses, aproximadamente.



No en vano, tras la instalación de todos los tablones de madera de iroko, toca 'volver a empezar' para realizar una nueva tarea: ir pintando, uno a uno, los tablones ya instalados sobre los antiguos raíles por los que circulaba el tren para descargar mineral en los barcos. 


Así, las obras de construcción de un paseo peatonal sobre el Cable Inglés encaran ahora su recta final y tan solo faltarían dos meses para que la pasarela esté finalizada al cien por cien.



Altas temperaturas

Todo ello, tras superar no pocas dificultades a la hora de instalar unos tablones que, de hecho, tardaron más de lo previsto en llegas hasta Almería debido a la crisis global de logística que atravesó el mundo meses atrás. Así, el viaje de la madera desde Camerún se vio dificultado, primero por la pandemia del coronavirus, y luego por los problemas en el transporte de mercancías. 



El último reto al que ha tenido que enfrentarse esta obra, llamada a revolucionar un icónico monumento que ahora se transformará para ofrecer un nuevo punto de vista, fueron las altas temperaturas.


Si bien ahora estamos a las puertas del otoño, la dureza del verano de 2022 ha puesto a prueba la capacidad de los obreros encargados de la instalación de los tablones de madera de iroko.


De hecho, a finales del mes de julio, y si bien se utilizan medidas de seguridad para evitar que los trabajadores sufran las terribles consecuencias de trabajar bajo el sol de verano (y con varias olas de calor), la situación meteorológica obligaba, con cierta frecuencia, a detener los trabajos en las horas de mayores temperaturas.


A ello se sumaban, además, los festivos presentes en el mes de agosto y la presencia de la Feria de Almería en las últimas semanas del pasado mes.


A pesar de todo ello, lo que a finales de julio eran 500 metros de madera instalados, ya se ha convertido en cerca del 100% del recorrido por el que podremos pasear dentro de poco.


Y, por si fuera poco, un accidente de tráfico llegó a hacer temer por el estado de salud del propio Cable Inglés. No obstante, a finales del pasado mes ya se pudo comprobar que el antiguo cargadero del mineral no presenta daños estructurales tras el suceso.


Fases

Cabe recordar que los trabajos de instalación de la madera de iroko para convertir la antigua estructura en un paseo peatonal se encuentran enmarcados en la segunda fase de las obras de rehabilitación y que arrancaba en febrero de 2020.


Antes, se había actuado en la cimentación de los pórticos; se ha saneado, limpiado y protegido toda la estructura metálica; y la limpieza, consolidación y protección de la piedra que los conforma. A esto se le suma el proceso de desmontaje de las vías férreas, traviesas y elementos de chapa.


A falta de que se terminen de instalar los últimos tablones y que se proceda a pintar toda la madera, el Cable Inglés ya está más cerca de ser una nueva vía peatonal de la ciudad de Almería, que, además, contará con controles de acceso para permitir el posible cierre del monumento en caso de que sea necesario por cuestiones de seguridad o meteorológicas. 



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