El Retrovisor: La marquesa de los Vélez y las bombas de Palomares

Lideró una manifestación a petición de los vecinos de Palomares

La “duquesa roja” fue a la cárcel por solidarizarse con los vecinos de Palomares y denunciar la radioactividad.
La “duquesa roja” fue a la cárcel por solidarizarse con los vecinos de Palomares y denunciar la radioactividad.

El 17 de enero de 1966 fue un lunes negro para Palomares. Ese estigma no se lo quita la emprendedora barriada de Cuevas del Almanzora que muestran un hartazgo mediático porque sobre sus producciones se puede colar algún malentendido por tanta información medio ambiental, jurídica o diplomática que puede saltar en cualquier momento. Dos aviones militares norteamericanos, un B-52 y el avión nodriza que lo abastecía de combustible en pleno vuelo, chocaron entre sí y cayeron a tierra en medio de una gigantesca bola de fuego. De las cuatro bombas atómicas de hidrógeno que portaba el B-52, dos se rompieron al estrellarse violentamente contra el suelo, lo que provocó una grave contaminación de uranio y plutonio.


En homenaje al periodismo de aquella época, rescatamos la figura André de Amo (Los Ángeles, 1942), hermano de Tito del Amo al que seguimos añorando en Mojácar, el primero en dar la noticia de que en el accidente de Palomares estaban involucradas armas nucleares. Trabajaba para la agencia UPI. Cuatro días después del accidente, The New York Times tituló en portada: “Estados Unidos admite buscar un artefacto atómico” (U.S. said to hunt lost atom device), haciéndose eco de la noticia que Del Amo plasmó en su agencia. El descubrimiento se hizo gracias a la casualidad propia con la que el destino premia a los periodistas tenaces. Tras visitar la zona, acotada, se ofreció para traducir a unos lugareños el mensaje de un oficial americano: salgan de ese campo porque hay peligro de radioactividad. Luego, astutamente, el reportero le preguntó al oficial si la Fuerza Aérea Norteamericana estaba muy preocupada por las bombas, a lo que ingenuamente, contestó: “¿Cómo ha sabido lo de las bombas? En realidad, se han encontrado tres, pero hay una cuarta perdida”.  Esa misma noche, el embajador norteamericano en España, Duke, envió un cable a Washington preocupado por la información del corresponsal Del Amo y lo que denominó “escalada del tratamiento mediático”. Ángel Roldán recuerda del impresionante archivo de Medina Sidonia la actuación de la inteligencia española en el suceso de Palomares. Como documentalista de Canal Sur, es una autoridad en la conservación de imágenes, clasificadas. Demostró en La Brújula, de Onda Cero Radio cómo el exSecretario de Defensa norteamericano Robert S. McNamara utilizó el accidente de Palomares como argumento de fuerza para eliminar los peligrosos vuelos con bombas atómicas, y reemplazarlos por misiles balísticos intercontinentales.

 

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