Los 9 pueblos de Almería donde la fibra óptica no llega ni a la mitad de las viviendas
Mientras que la cobertura media en la provincia es superior al 80%, hay municipios donde aún es misión imposible contratar internet rápido

Un operario de telecomunicaciones en una imagen de archivo.
Pedir cita médica por internet, teletrabajar, ver una película en una plataforma de 'streaming' o simplemente enviar un archivo pesado es algo cotidiano para miles de almerienses a los que en pleno 2026 les cuesta imaginar una vivienda sin acceso a fibra óptica. Sin embargo, esa realidad sigue existiendo en algunos rincones de la provincia de Almería.
Así lo revelan los últimos datos oficiales sobre cobertura de banda ancha en territorio almeriense, recogidos por la web estacaido.info, donde se recoge que son nueve los municipios almerienses donde sus hogares no alcanzan siquiera el 50% de cobertura de fibra. Dicho de otra forma: en más de la mitad de las viviendas de estas localidades no es posible contratar el servicio de internet ultrarrapido.
Problema del interior
Una situación que, en Almería, va por comarcas, pues el mapa del acceso a internet dibuja una realidad muy concreta: la brecha digital tiene hoy su principal foco en el interior de la provincia, desde el Valle del Almanzora hasta la Sierra de los Filabres y en parte del Levante almeriense, donde miles de vecinos continúan a la espera de tener un internet al mismo nivel que el resto de los almeriense.
De este modo, el caso más llamativo es el de la localidad de Suflí, donde sus 231 habitantes conviven con una cobertura de fibra del 0%, según los datos analizados. Apenas mejora la situación en otros municipios como Sierro, donde el acceso alcanza solo al 0,5% de las viviendas y a estos se suman otros como Partaloa (32,1%), Chercos (35,2%), Oria (39,3%), Laroya (40,1%), Sorbas (40,2%), Lubrín (44,7%) y Bacares (48,8%).
Nueve municipios que se quedan atrás en los avances tecnológicos y entre los que destacan tres localidades que no son de las más pequeñas de la provincia, pues superan ampliamente el millar de habitantes. Es el caso de Sorbas, con 2.525 vecinos y una cobertura que apenas alcanza el 40,2%. Igualmente ocurre en Oria, con 2.199 habitantes, y que se queda en el 39,3%, y en la localidad de Lubrín, donde tan solo tienen fibra el 44,7% de sus 1.428 residentes.
Un lastre para atraer vecinos
Son precisamente estos municipios los que evidencian que el problema ya no puede explicarse únicamente por la dispersión de núcleos muy pequeños, como ocurre en otras localidades de apenas unos cientos de vecinos. Así las cosas, mientras la cobertura media provincial supera el 80% de las viviendas y la media nacional se acerca al 90%, todavía hay pueblos almerienses donde disponer de fibra continúa lejos de estar garantizado.
Todo, a pesar de que la conectividad se ha convertido en mucho más que una cuestión tecnológica. De ella dependen el trabajo a distancia, la actividad de pequeñas empresas, la educación online, los trámites con la Administración e incluso la capacidad de los municipios para atraer nuevos vecinos que, en busca de remansos de paz y de tranquilidad para su día a día, necesitan una buena conexión a internet para poder realizar su trabajo diario a distancia.
En una provincia que lucha desde hace años contra la despoblación de su interior, donde más de 70 municipios están en riesgo de quedarse sin vecinos, los datos de estacaido.info dejan una fotografía que invita a la reflexión: mientras unos territorios avanzan hacia conexiones cada vez más rápidas, otros siguen esperando que la fibra llegue a la puerta de casa para poder seguir creciendo o, al menos, frenar la tan temida despoblación.